La metrópoli que nos roba tiempo y daña la salud

Las metrópolis han sido diseccionadas en universidades, gremios de arquitectos, ONG y gobiernos. El diagnóstico de la Ciudad de México es unánime: crecimiento desmedido, planeación deficiente y centralismo asfixiante.

masclaro.mx
today 29/10/2026

Por Alejandro Ramos Magaña

 

Las metrópolis han sido diseccionadas en universidades, gremios de arquitectos, ONG y gobiernos. El diagnóstico de la Ciudad de México es unánime: crecimiento desmedido, planeación deficiente y centralismo asfixiante.

La receta también se conoce: descentralizar. Que el habitante acceda en proximidad a salud, escuela, trabajo, cultura y áreas verdes.

¿Por qué no se vuelve Plan Maestro con marco jurídico y presupuesto multianual? Porque todo sigue desarticulado y sujeto al gobierno en turno. Sigue ganando el cemento y el auto. Eso no es modernidad. Es caos. Es el costo de la salud de millones de habitantes.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el tráfico en CDMX y Zona Metropolitana genera pérdidas superiores a 82 mil millones de pesos al año. Pero el costo mayor es humano: en promedio, 3 horas diarias perdidas en traslados con intenso estrés.

El urbanista francocolombiano Carlos Moreno, académico de la Universidad de la Sorbona (en París) y creador del concepto Ciudad de 15 Minutos, advierte que seguir construyendo vialidades solo induce más tráfico. Su tesis es simple y radical: que lo esencial de la vida -vivienda, trabajo, educación, salud, abasto y ocio- esté a 15 minutos a pie o en bicicleta.

Desde 2016 promovió el modelo. En 2026 ya no es teoría. Su nuevo libro, La ciudad de los 15 minutos (Taurus, 2026), sistematiza la aplicación en 100 ciudades del mundo. París lo hizo política oficial desde 2020 con Anne Hidalgo; Barcelona con supermanzanas; Melbourne con barrios de 20 minutos. El Grupo de Liderazgo Climático (C40, creado en 2005) integrado por los alcaldes de 100 ciudades del mundo con la misión de combatir el cambio climático y reducir los gases de efecto invernadero, lo adoptó como estrategia post-COVID.

"La calidad de vida no puede depender del código postal", dijo Moreno en Hábitat LATAM 2026 en Guadalajara, donde la UdeG inauguró una cátedra con su nombre. "La ciudad de 15 minutos no es un cronómetro, es el encuentro de la ciencia con la humanidad."

Sin duda, este es un debate de justicia urbana que urge sea integrado en las agendas de la política pública federal y de los estados.

 

EL ATERRIZAJE EN CDMX: UTOPIAS

La jefa de Gobierno, Clara Brugada, adoptó el concepto para su proyecto de Unidades de Transformación y Organización para la Inclusión y la Armonía Social, Utopías.

Moreno resaltó que Brugada ha adoptado el concepto de los 15 Minutos para el proyecto de los centros territoriales Utopía.  En estos centros, se reutiliza suelo urbano que se encuentra mal ocupado o en desuso, con el objetivo de impulsar áreas de convivencia, deportivas, culturales y de servicios que se encuentren a corta distancia de la población. El gobierno capitalino tiene proyectado la construcción de 100 centros de Utopía para el año 2030.

Según el urbanista, los centros Utopía se enfocan en un nuevo ordenamiento territorial descentralizado.  Será interesante observar la magnitud de la transformación de la Ciudad de México en los próximos cuatro años.

El corte a octubre de 2026 es revelador: según su Segundo Informe, la ciudad cerrará el año con 32 Utopías construidas o en construcción, frente a la meta sexenal de 100. Van más de 300 mil metros cuadrados transformados y más de 2 millones de beneficiarios, de acuerdo con cifras oficiales.

Ya operan Mixiuhca y Ceylán, La Heroica, Cen Tlalli, Acatitla, Elena Poniatowska y México-Tenochtitlán. En proceso: Hermanos Galeana en Gustavo A. Madero, Tecómitl en Milpa Alta, Parque Japón, Tepito y el antiguo Centro SCOP.

El modelo ya cruzó fronteras: el 4 de octubre se inauguró la primera Quitopía en Quito, Ecuador. La ONU-Hábitat otorgó su Pergamino de Honor a las Utopías. La CDMX será sede del Foro Urbano Mundial en 2028.

Brugada lo resume: "Cada utopía es una vacuna contra la indiferencia, el aislamiento y la desigualdad”.

Tal vez sea un importante avance este proyecto de las Utopías, pero aún faltan programas maestros de movilidad y planeación urbana que vayan más allá de gobiernos sexenales y que programen iniciativas a 30-50 años.

 

OTROS ENFOQUES

El arquitecto César Pelli (1926-2019), a quien entrevisté en 2011 en New Haven, Connecticut, lo anticipó:

"El crecimiento en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México ha sido desordenado y anárquico. Se toleró afectar áreas naturales y construir lejos de salud, escuelas, trabajo y transporte. Se crearon parches urbanos y se olvidó al peatón. Hoy vemos torres, edificios y grandes centros comerciales que son frías, sin vida, sin conexión de hacer ciudad. Eso enferma”.

Pelli -creador del World Financial Center, Torres Petronas, Torre Iberdrola, Torre Sevilla, Torre de Cristal, y Mitikah, entre varias obras globales más, concluía: "Los planes urbanos deben garantizar ciudades dentro de las ciudades, en el que la movilidad sea segura y con entornos socio-ambientales”.

Tenía razón. Cuando un traslado supera 30 minutos, el estrés deteriora la salud. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 75% de los mexicanos lo padece, con hipertensión, cefalea, pérdida de memoria, diabetes, males pulmonares y cardiopatías. Sin contar la calidad del aire: más de 90% de los días del años en el Valle de México superan norma de ozono y partículas finas. Y grupos de científicos aseguran que el problema central no solo está en las emisiones tóxicas de los autos, sino en otras fuentes como la industria, comercios y talleres.

Las autoridades ambientales de la Ciudad de México estiman que, anualmente en promedio, 48,000 personas fallecen prematuramente debido a enfermedades asociadas con la mala calidad del aire, en las que la mala calidad de los combustibles también contribuye a la contaminación atmosférica.

Como me dijo el científico Mario Molina, Premio Nobel de Química 1995 (1943-2020): "El avance científico mitigará la contaminación atmosférica, pero el suelo natural devastado por la mancha urbana es irrecuperable”.

La lección post SARS-CoV-2 es clara: necesitamos un modelo orientado a salud pública y proximidad. No se trata de medir 15 minutos con cronómetro, sino de devolver tiempo de vida y salud a la población.

Hay que pensar en quien dedica 3 a 4 horas a trasladarse y trabaja 12 a 14 horas en promedio diario. O implementamos transformaciones cualitativas, o el estrés y las malas políticas urbanas seguirán cobrando vidas y elevando los costos en atención médica, así como elevar la inseguridad en movilidad.

Y las metrópolis en el país como Guadalajara, Monterrey, Puebla-Tlaxcala, Cuernavaca, Mérida, Tijuana, Querétaro, San Luis Potosí, Toluca, Xalapa y ciudad de Veracruz, entre otras, también enfrentan el mismo problema de caos en la expansión urbana y en la mala planeación.

Las bombas de tiempo social se acumulan…