¿Cuánto cuesta hacer un testamento en 2026? Hay estados donde pagarás desde mil pesos

Testamento 2026: conoce costos por estado, descuentos de septiembre, requisitos, pasos y cómo tramitarlo para dejar tu patrimonio en orden.

masclaro.mx
today 02/09/2026

Por Mario Victorino

 

Septiembre vuelve a ser en México el mes para poner en orden uno de los asuntos que muchas personas suelen posponer: el testamento. La Jornada Nacional “Septiembre, Mes del Testamento” llega en 2026 a su edición número 24 con descuentos, horarios ampliados y asesoría en notarías de las 32 entidades federativas.

La campaña busca reducir una de las principales razones por las que las personas no realizan este trámite: la percepción de que hacer un testamento es costoso, complicado o exclusivo para quienes poseen grandes patrimonios.

Sin embargo, no es necesario ser propietario de una casa, tener grandes cantidades de dinero o contar con hijos para otorgar un testamento. Cualquier persona mayor de edad puede establecer legalmente qué quiere que ocurra con sus bienes, derechos y obligaciones después de su fallecimiento, de acuerdo con las disposiciones aplicables en su entidad.

Los precios y descuentos cambian dependiendo del estado, por lo que antes de acudir a una notaría conviene conocer cuánto puede costar el trámite en cada entidad.

 

¿Cuánto cuesta hacer un testamento en México durante septiembre de 2026?

El costo del testamento público varía considerablemente entre estados. Mientras algunas entidades ofrecen precios de alrededor de mil pesos, en otras el costo supera los cuatro mil pesos durante la campaña.

Entre las tarifas reportadas para septiembre de 2026 se encuentran Aguascalientes, con un costo de 2 mil pesos; Baja California, mil 500; Baja California Sur, 2 mil 600; Campeche, 2 mil 500; y Chiapas, mil pesos.

En la Ciudad de México, el precio establecido durante la campaña es de aproximadamente 3 mil 800 pesos, mientras que en Coahuila es de mil 500 pesos y en Colima de 2 mil pesos.

Durango ofrece una tarifa de mil 500 pesos; Guerrero maneja un costo de mil 500 pesos más IVA; Hidalgo, 2 mil 900; Jalisco, 2 mil 300; Michoacán, 2 mil 480; y Morelos, mil 300 pesos más IVA.

En Nayarit el costo reportado es de 4 mil 100 pesos, mientras que Nuevo León establece una tarifa de 2 mil 500 pesos. Puebla tiene un costo de mil 800; Querétaro, 3 mil; San Luis Potosí, 2 mil; Tabasco, 2 mil 500 más IVA; y Yucatán, 2 mil 450 pesos.

En otras entidades, el precio no está establecido de manera uniforme para todas las notarías. Es el caso de Chihuahua, Estado de México, Guanajuato, Oaxaca, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas, donde las tarifas pueden ser determinadas directamente por cada notaría.

Por ello, si una persona vive en alguno de estos estados, lo recomendable es preguntar previamente en la notaría elegida cuál es el precio vigente y si existe algún descuento adicional durante septiembre.

 

¿Hay descuentos para hacer el testamento?

Sí. Uno de los principales objetivos de la campaña Septiembre, Mes del Testamento es facilitar el acceso al trámite mediante tarifas preferenciales.

El descuento general de la jornada puede alcanzar 50 por ciento, aunque existen entidades donde las autoridades y los colegios de notarios anuncian reducciones de hasta 75, 80 o incluso 90 por ciento, dependiendo del tipo de trámite y de las condiciones establecidas localmente.

Jalisco, por ejemplo, anunció descuentos de hasta 90 por ciento en determinados servicios relacionados con la campaña.

Esto significa que el precio que una persona encuentre en una notaría puede ser distinto al de otra entidad y que, incluso dentro del mismo estado, pueden existir condiciones específicas dependiendo del programa estatal.

Por eso, antes de acudir, conviene confirmar directamente con la notaría el precio final, los requisitos y si la tarifa anunciada ya incluye impuestos.

 

¿Quién puede hacer un testamento?

El testamento no está reservado para personas de la tercera edad ni para quienes poseen grandes fortunas.

En términos generales, una persona mayor de edad puede otorgar testamento, aunque los requisitos específicos pueden variar según la legislación de cada estado.

Tampoco es indispensable tener propiedades registradas. Una persona puede establecer disposiciones sobre los bienes, derechos u obligaciones que tenga actualmente o pueda adquirir posteriormente, conforme a las reglas legales aplicables.

La idea de que “hacer un testamento es para cuando uno está viejo” es precisamente uno de los prejuicios que las autoridades y notarías buscan combatir durante septiembre.

El documento permite dejar clara la voluntad de una persona y puede ayudar a reducir conflictos familiares después de su fallecimiento.

 

¿Qué se necesita para tramitarlo?

El procedimiento comienza con la elección de una notaría pública. Posteriormente, la persona debe acudir a la cita con una identificación oficial y proporcionar al notario sus datos generales.

Durante la entrevista, el notario explicará las distintas posibilidades y ayudará a plasmar jurídicamente la voluntad del testador.

En ese momento pueden establecerse los herederos y, cuando corresponda, designar legatarios, albacea y tutor, además de incorporar otras disposiciones permitidas por la legislación.

No se trata simplemente de acudir a firmar un documento. El notario debe cerciorarse de que la persona comprende el alcance de sus decisiones y de que expresa su voluntad de manera libre.

Dependiendo de la legislación estatal y de las circunstancias particulares del testador, también pueden ser necesarios testigos.

 

¿Qué diferencia hay entre heredero y legatario?

Una de las dudas más frecuentes al hacer un testamento es la diferencia entre un heredero y un legatario.

El heredero recibe los bienes o derechos que le correspondan conforme a las disposiciones establecidas en el testamento.

El legatario, en cambio, recibe un bien específico que fue señalado expresamente. Por ejemplo, una persona puede establecer que determinada propiedad, vehículo, cuenta o algún otro bien sea entregado a una persona concreta, siempre que sea jurídicamente procedente.

También está el albacea, quien tiene la responsabilidad de encargarse de que las disposiciones testamentarias sean cumplidas conforme a la ley.

En el caso de familias con hijos menores de edad, puede designarse un tutor, cuya función dependerá de las disposiciones legales aplicables y de las circunstancias familiares.

 

¿Se puede cambiar un testamento?

Sí. Una de las características importantes del testamento es que puede modificarse mientras la persona tenga capacidad legal para hacerlo.

Esto significa que alguien puede cambiar de opinión respecto de sus herederos, legatarios o determinadas disposiciones y acudir nuevamente ante un notario para realizar las modificaciones correspondientes.

Cuando existen varios testamentos, por regla general, el último testamento válido es el que prevalece, siempre que haya sido otorgado conforme a las formalidades legales.

Por ello, hacer un testamento no significa que una persona quede obligada para siempre a mantener exactamente las mismas disposiciones.

 

¿Qué pasa si se pierde el testamento?

Perder físicamente una copia del testamento no significa que las disposiciones desaparezcan.

La persona puede acudir a la notaría donde otorgó el documento para solicitar orientación sobre la manera de obtener una copia o realizar las gestiones correspondientes.

Esto es importante porque el testamento público queda asentado mediante los mecanismos notariales y registros correspondientes.

Por esa razón, tampoco es recomendable guardar únicamente una copia personal y asumir que el documento carece de respaldo si esa copia se extravía.

 

¿Es necesario llevar testigos?

No en todos los casos.

Los requisitos relacionados con los testigos pueden cambiar dependiendo de la legislación de cada entidad y de las circunstancias particulares de la persona que otorga el testamento.

En determinados casos pueden ser necesarios, por ejemplo, cuando el testador no sabe leer, escribir o firmar, o cuando existen circunstancias relacionadas con alguna discapacidad visual o auditiva o con el idioma.

Por eso es importante preguntarle previamente al notario si será necesario acudir acompañado.

 

¿Qué pasa si una persona muere sin testamento?

Cuando alguien fallece sin haber dejado testamento, se abre un proceso de sucesión intestamentaria.

En estos casos, la distribución de los bienes no se realiza simplemente conforme a lo que la familia considere justo. Es necesario aplicar las reglas establecidas por la legislación correspondiente y, dependiendo de las circunstancias, puede ser necesario acudir ante una autoridad judicial o realizar un procedimiento sucesorio ante notario cuando legalmente sea posible.

La ausencia de testamento puede generar desacuerdos entre familiares, retrasar la distribución de bienes y aumentar los gastos relacionados con el proceso sucesorio.

Precisamente por ello, la campaña de septiembre busca que las personas tomen esta decisión con anticipación y eviten que sus familiares tengan que resolver posteriormente qué hacer con su patrimonio.

 

¿Dónde encontrar una notaría?

El trámite debe realizarse ante una notaría pública. Para conocer las opciones disponibles, se puede consultar el directorio del Notariado Mexicano y posteriormente confirmar directamente con la notaría los requisitos, costos y horarios disponibles durante septiembre.

Durante la campaña nacional, muchas notarías amplían sus horarios y algunas ofrecen atención los sábados para facilitar que más personas puedan realizar el trámite.

 

Septiembre puede ser una oportunidad para dejar las cosas claras

El testamento no solamente tiene que ver con casas, terrenos, cuentas bancarias o vehículos. También representa una manera de establecer legalmente la voluntad de una persona y reducir incertidumbres para quienes quedan después de su fallecimiento.

La campaña “Septiembre, Mes del Testamento 2026” busca aprovechar precisamente este periodo para que un trámite que suele posponerse pueda realizarse con tarifas preferenciales.

El costo final dependerá de la entidad, la notaría y las condiciones específicas de la campaña, pero para muchas personas septiembre representa una oportunidad para realizar el trámite a un precio menor al habitual.

Más allá del valor económico de los bienes, hacer un testamento permite tomar una decisión que puede evitar conflictos familiares y procedimientos sucesorios innecesariamente complicados.

Antes de acudir, lo recomendable es confirmar con la notaría elegida el precio vigente, si aplica algún descuento, los documentos requeridos y si es necesario llevar testigos.