Pueblos originarios y comunidades indígenas: una lucha por su autonomía

El 20 de junio pasado, el doctor José Lorenzo Valenzuela Juárez asumió como presidente del Consejo Comunal de Pueblos Originarios Legítimos de México y gobernador de Enlace Internacional de la Organización Mexicana Legítima de Pueblos Originarios y Comunidades Indígenas, OMLPOCI.

masclaro.mx
today 10/07/2026

or Alejandro Ramos Magaña

 


El 20 de junio pasado, el doctor José Lorenzo Valenzuela Juárez asumió como presidente del Consejo Comunal de Pueblos Originarios Legítimos de México y gobernador de Enlace Internacional de la Organización Mexicana Legítima de Pueblos Originarios y Comunidades Indígenas, OMLPOCI.

Lo respaldaron 32 gobernadores indígenas y jefes supremos del país en ceremonia ancestral. Valenzuela recibió el bastón de mando con un mandato claro: guiar el desarrollo político y económico de los pueblos originarios, sin tutela de partidos ni poderes federales. El encargo: autonomía real, no simulación.

Valenzuela refrendó que trabajará bajo el Artículo 2 constitucional para mejorar condiciones de vida e igualdad de pueblos indígenas y afromexicanos. También expondrá en el extranjero un plan de acción básico y buscará respaldos para elevar la calidad de vida de las comunidades indígenas.

Los 32 gobernadores le pidieron dos cosas al nuevo líder: 
1.⁠ ⁠Impulsar la justicia climática, ya que el cambio climático no afecta a toda la población por igual. Y que el Consejo Comunal tenga asiento en las negociaciones,  o solo ser consultados. El 70% del suelo boscoso en el país se encuentra en manos de ejidos y territorios comunales. Y son fábricas de agua y sumideros de carbono.
2.⁠ ⁠Instrumentar un plan de ciencia y tecnología para elevar producción agrícola y ganadera en zonas indígenas, con responsabilidad ambiental. En el que el agua, los bosques y el cambio climático juegan un papel clave.
La seguridad alimentaria también se encuentra en la agenda de prioridades.

“Esta misión no debe ser manoseada ni manipulada por instituciones políticas ni por ningún Poder de la Federación”, advirtieron los gobernadores.

Se trata de un poder indígena autónomo de facto que exige respeto. Los tres Poderes de la Nación deben darle atención, entablar comunicación y respaldar sus iniciativas; no subordinación ni olvido. El tema es democracia, no tutelaje.

En contraste, el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Hugo Aguilar, promueve el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social, FAIS, como activista y vocero del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI). Pide que baje directo a comunidades indígenas vía estados y municipios, tras asambleas y comités de obra y vigilancia. Presume que los Siervos de la Nación harán las asambleas. Su activismo levanta sospechas sobre el uso político del fondo.

Recordemos que tanto el FAIS como el Programa para el Bienestar Integral de los Pueblos Indígenas (PROBIPI) son operados por el INPI, y lo deseable es que su manejo sea transparente, sin clientelismo y en estricto apego a los marcos legales.

La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el 12 de Octubre dejará de ser Día de la Raza para llamarse “Día de la Resistencia de los Pueblos”. Promueve consultas indígenas antes de enviar la iniciativa al Congreso el mismo 12 de octubre.

Cabe preguntar: ¿Por qué no se consultó a los 32 gobernadores indígenas ni a José Lorenzo Valenzuela? ¿Por qué no darle su lugar al Consejo Comunal de Pueblos Originarios Legítimos? El gobierno federal parece abrir escenarios a modo. El ministro Aguilar hace lo mismo.

La activista indígena guatemalteca-mexicana Rigoberta Menchú y el maquillaje oficial.
El 16 de julio de 2025, la Premio Nobel de la Paz 1992 Rigoberta Menchú recibió su carta de naturalización mexicana. Además, la SRE la nombró Alta Consejera para los Derechos de las Mujeres y los Pueblos Indígenas en la Política Exterior.

El nombramiento cayó mal entre mujeres indígenas mexicanas. Sus reclamos no llegan a los gobiernos locales ni a Palacio Nacional, menos al exterior. ¿Menchú seguirá la línea del gobierno federal o escuchará a las bases? No se deben duplicar acciones ni ignorar estructuras históricas como el Consejo.

El tema es sumar esfuerzos, no maquillar ni torcer métodos.

Según Inegi, en México de los 134.4 millones de habitantes, 7.3 millones hablan lengua originaria. 39.2 millones se identifican como indígenas. 3.1 millones son afromexicanos: 51% mujeres, 49% hombres.

El reto para el nuevo líder José Lorenzo Valenzuela es de clase mundial, Tendrá que seguir luchando porque los pueblos indígenas tengan el derecho a la libre determinación en un marco de autonomía que asegure la unidad nacional, y para reconocerlos con criterios etnolingüísticos, de territorio y autoadscripción.

Aunque protegen ecosistemas, sus voces siguen excluidas de decisiones ambientales federales y estatales. Los Poderes de la Unión deben rectificar y reconocer sus propuestas como enfoque integral de desarrollo.

El bastón de mando indígena al servicio de la nación, no de gobiernos.