¡Respuesta frontal! Jesús Ramírez arremete contra Julio Scherer y tacha su libro de 'libelo'

Jesús Ramírez rompe el silencio: Califica de "libelo" el libro de Julio Scherer y niega nexos con el huachicol. "Es un ataque contra la 4T", afirma.

Moisés Pablo Nava (Cuartoscuro)
today 13/02/2026

Por Mario Victorino

 

Tras la publicación del polémico libro “Ni venganza ni perdón”, Jesús Ramírez Cuevas, actual coordinador de asesores de la presidencia, ha roto el silencio para desmentir categóricamente los señalamientos que lo vinculan con Sergio Carmona, el fallecido "Rey del Huachicol". A través de un pronunciamiento público, el exvocero presidencial calificó la obra de Julio Scherer Ibarra como un "libelo", un término utilizado para describir textos que difaman o denigran sin sustento real. Según Ramírez Cuevas, las acusaciones de abuso de cargo y supuestos nexos con el crimen organizado carecen de pruebas y tienen como único fin golpear la integridad del movimiento de transformación.

Ramírez Cuevas fue enfático al señalar que el libro no es un ejercicio de memoria histórica ni de justicia, sino una herramienta de ataque político disfrazada de narrativa personal. Para el funcionario, el hecho de que Scherer Ibarra, quien fuera una figura central en el gabinete de Andrés Manuel López Obrador, recurra a estas acusaciones ahora, responde a intereses ajenos al bienestar público y busca generar una fractura interna en la administración que hoy encabeza Claudia Sheinbaum.

 

Defensa frente a los nexos con el huachicol

En su respuesta, el funcionario negó haber facilitado el acceso de Sergio Carmona al círculo presidencial o haber participado en reuniones estratégicas para el financiamiento de campañas electorales. Ramírez Cuevas argumentó que las afirmaciones de Scherer sobre supuestas investigaciones en cortes de Estados Unidos por lavado de dinero son falsas y forman parte de una narrativa construida para alimentar la desconfianza ciudadana. Sostuvo que su trayectoria siempre ha estado apegada a la ética y que no existe ningún documento oficial que lo involucre en actividades ilícitas relacionadas con el contrabando de combustibles.

La defensa de Ramírez Cuevas también abordó el tema del financiamiento en estados como Tamaulipas, asegurando que las victorias electorales de Morena se deben al respaldo popular y no a inyecciones de capital de dudosa procedencia. El exvocero instó a quienes lanzan estas acusaciones a presentar pruebas ante las autoridades competentes en lugar de utilizar las páginas de un libro para realizar juicios sumarios que, según sus palabras, solo benefician a los adversarios del proyecto político actual.

 

Implicaciones en la cohesión de la 4T

Este intercambio de acusaciones entre dos figuras que en su momento fueron pilares de Palacio Nacional evidencia una división profunda en el legado de la administración anterior. Mientras Scherer Ibarra se posiciona como un denunciante de presuntas irregularidades, Ramírez Cuevas se presenta como el blanco de una venganza política orquestada por alguien que fue desplazado del centro del poder. La confrontación obliga a los cuadros actuales del partido y al gabinete de Sheinbaum a tomar partido o mantener una distancia prudente para evitar que el escándalo erosione la imagen de transparencia que el gobierno busca proyectar.

La respuesta de Jesús Ramírez cierra el primer círculo de reacciones ante el libro, pero abre la puerta a una batalla legal y mediática de largo aliento. La mención de "ataque disfrazado contra la 4T" busca blindar la imagen presidencial, sugiriendo que cualquier señalamiento contra sus funcionarios es, por extensión, un intento de desestabilizar el proyecto nacional. El desenlace de esta pugna dependerá de si Scherer Ibarra o las agencias internacionales mencionadas presentan evidencias que obliguen a las fiscalías mexicanas a abrir carpetas de investigación formal.