Julio César Chávez Jr. es deportado por EE.UU. y recluido en penal federal de Sonora

El boxeador mexicano Julio César Chávez Jr. fue deportado por Estados Unidos tras ser considerado una amenaza para la seguridad pública. Ahora enfrenta cargos por delincuencia organizada en México y permanece recluido en el Cefereso No. 11 de Hermosillo.

masclaro.mx
today 22/08/2025

Por Mario Victorino


Julio César Chávez Jr., hijo del legendario campeón de boxeo, fue deportado por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos el 18 de agosto de 2025. La decisión se tomó tras una evaluación migratoria que lo clasificó como una amenaza para la seguridad pública. La deportación se realizó sin proceso de extradición, debido a su estatus migratorio irregular y antecedentes penales.

A su llegada a México, fue trasladado directamente al Centro Federal de Readaptación Social No. 11 en Hermosillo, Sonora, donde permanece bajo prisión preventiva. La Fiscalía General de la República lo acusa de delitos graves, incluyendo delincuencia organizada, tráfico de armas y vínculos operativos con el Cártel de Sinaloa.


Vínculos familiares y redes criminales

La trayectoria del boxeador ha estado marcada por controversias, pero en los últimos años su nombre comenzó a aparecer en investigaciones sobre redes criminales. Su matrimonio con Frida Muñoz Román, viuda de Édgar Guzmán López —hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán—, fue uno de los elementos que atrajo la atención de autoridades estadounidenses.

Según informes oficiales, Chávez Jr. habría intentado obtener residencia permanente en EE.UU. a través de ese vínculo, mientras mantenía presuntos nexos con operadores del grupo conocido como “Los Chapitos”, incluyendo figuras como “El Nini”, jefe de seguridad del cártel.


Proceso judicial en curso

El boxeador fue presentado ante un juez federal en Hermosillo, donde se le dictó prisión preventiva oficiosa. La audiencia de vinculación a proceso está programada para el 23 de agosto. Su defensa ha promovido un amparo por presunta incomunicación y violación de derechos durante su traslado y detención.

Mientras tanto, las autoridades mexicanas han reforzado la seguridad en el penal, ante el perfil mediático y los riesgos asociados a su caso. El proceso judicial podría abrir nuevas líneas de investigación sobre el uso del deporte como fachada para operaciones criminales y el papel de figuras públicas en redes de lavado de dinero y tráfico de armas.