¿Cuántos cárteles hay en México? La respuesta sorprende

México tiene más de 150 grupos delictivos; la fragmentación del narcotráfico complica la seguridad y fortalece a cárteles como CJNG.

masclaro.mx
today 06/05/2026

Por Mario Victorino

 

El mapa del crimen organizado en México se ha vuelto cada vez más complejo. Aunque por años se habló de unos cuantos cárteles dominantes, hoy las cifras muestran una realidad mucho más fragmentada: decenas de organizaciones y cientos de células criminales operan en el país.

De acuerdo con análisis de seguridad y reportes de inteligencia, actualmente existen más de 150 grupos delictivos en México si se consideran cárteles, células, escisiones y bandas locales. Sin embargo, dentro de ese universo, alrededor de 40 organizaciones son identificadas como actores relevantes en el narcotráfico y otras actividades ilícitas.

 

Un puñado de cárteles concentra el poder

A pesar de la multiplicidad de grupos, el control del narcotráfico sigue concentrado en unas cuantas organizaciones de gran escala, entre ellas el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa, considerados los más poderosos a nivel nacional e internacional.

Junto a ellos operan otros grupos como el Cártel del Golfo, el Cártel del Noreste y organizaciones regionales como La Familia Michoacana.

Estas estructuras mantienen redes de tráfico de drogas, control territorial y vínculos internacionales, lo que les permite sostener su influencia.

 

Fragmentación: la clave del nuevo escenario criminal

El crecimiento en el número de grupos no significa necesariamente mayor poder individual, sino una fragmentación del crimen organizado.

Especialistas señalan que este fenómeno responde a varios factores. La captura o muerte de líderes ha provocado divisiones internas; las disputas por territorios han dado origen a nuevas células; y la descentralización de operaciones ha permitido que bandas locales ganen autonomía.

El resultado es un ecosistema criminal más disperso, difícil de controlar y con mayor presencia en regiones específicas del país.

 

Violencia y control territorial

La proliferación de grupos ha intensificado la violencia en distintas zonas. Cada organización busca controlar rutas estratégicas para el tráfico de drogas, así como actividades como extorsión, secuestro y robo de combustible.

Esta competencia ha derivado en enfrentamientos constantes y en la expansión de grupos hacia nuevas regiones, lo que complica las estrategias de seguridad.

 

Impacto en la seguridad nacional

El aumento de organizaciones criminales representa un desafío para el Estado mexicano. A diferencia de décadas anteriores, cuando el enfoque estaba en desarticular grandes cárteles, hoy las autoridades enfrentan múltiples actores con estructuras más pequeñas pero igualmente violentas.

Esto obliga a replantear las políticas de seguridad y a fortalecer la coordinación entre niveles de gobierno.

 

Un fenómeno en evolución

El crimen organizado en México no es estático. Su capacidad de adaptación ha permitido que, pese a los golpes institucionales, continúe operando mediante nuevas formas y estructuras.

Así, aunque el número de grandes cárteles se mantiene relativamente reducido, la multiplicación de grupos y células refleja un problema más profundo: la transformación constante del narcotráfico en el país.