El pasado oculto del tirador de Teotihuacán

Tirador de Teotihuacán vivió en CDMX en 2018 y desapareció; autoridades revelan que planeó el ataque inspirado en Columbine.

today 22/04/2026

Por Mario Victorino

 

Nuevos detalles sobre el atacante que perpetró la balacera en la Pirámide de la Luna revelan un perfil inquietante: Julio César Jasso Ramírez llegó solo a la capital en 2018, vivió apenas tres meses y luego desapareció sin dejar rastro.

Ocho años después, su nombre volvió a surgir tras el ataque armado en Teotihuacán, donde asesinó a una turista canadiense y dejó varios heridos antes de suicidarse.

 

Un paso fugaz por la Ciudad de México

Jasso Ramírez llegó a los 19 años a una vivienda en la colonia La Purísima Ticomán, en la alcaldía Gustavo A. Madero. Rentó un cuarto en una casa habitada principalmente por estudiantes, donde permaneció únicamente tres meses.

El propietario del inmueble relató que el joven llevaba una vida aparentemente normal: salía con mochila, regresaba sin generar sospechas y nunca dio señales de conducta violenta.

Tras ese breve periodo, desapareció del lugar y no volvió a tener contacto con los arrendadores ni con vecinos, quienes hoy aseguran no recordarlo con claridad.

 

Identidad y origen

La identificación oficial que portaba el día del ataque contenía esa dirección en la capital, lo que inicialmente llevó a pensar que residía ahí. Sin embargo, las indagatorias confirmaron que era originario de Tlapa de Comonfort.

El hallazgo de documentos firmados en 2018 permitió a su antiguo arrendador confirmar su identidad tras difundirse su imagen en medios.

 

Un ataque planeado

Las autoridades han descartado que se tratara de un acto espontáneo. El fiscal del Estado de México, José Luis Cervantes Martínez, señaló que el agresor realizó visitas previas a la zona arqueológica y se hospedó en hoteles cercanos antes de ejecutar el ataque.

El día de los hechos, llegó en un servicio de transporte privado portando una mochila con un revólver calibre .38, un arma blanca y más de 50 cartuchos útiles.

 

Inspiración en la masacre de Columbine

Uno de los elementos más perturbadores del caso es el posible móvil. Entre sus pertenencias, las autoridades encontraron escritos, imágenes y material relacionado con la Masacre de Columbine.

El ataque ocurrió el mismo día en que se conmemora ese hecho, lo que refuerza la hipótesis de un “copycat”, es decir, la imitación de agresores previos.

De acuerdo con el fiscal, el atacante incluso habría replicado vestimenta y dejado notas que sugieren una motivación basada en este tipo de violencia.

 

Un perfil bajo y solitario

El agresor no tenía un historial visible en el entorno donde vivió brevemente en la Ciudad de México. Vecinos y conocidos lo describen como alguien reservado, sin vínculos cercanos.

Esta falta de antecedentes visibles complica la reconstrucción de su trayectoria y refuerza la preocupación sobre perfiles que pasan desapercibidos antes de cometer actos de violencia extrema.

 

Temor e incertidumbre

Tras el ataque, la vivienda donde se hospedó en 2018 se convirtió en punto de interés para autoridades y medios. Vecinos han reportado temor, ya que se trata de una zona tranquila, habitada principalmente por estudiantes.

Elementos de investigación acudieron al lugar para recabar información, mientras el propietario pidió evitar el ingreso de personas ajenas que buscan datos con engaños.

 

Un caso que abre nuevas interrogantes

El ataque en Teotihuacán no solo ha generado conmoción por la violencia en un sitio turístico, sino también por el perfil del agresor y la posible influencia de hechos violentos internacionales.

Las autoridades continúan investigando el entorno, motivaciones y posibles omisiones que permitieron la planeación del ataque sin ser detectado.