El Cártel de Sinaloa no está extinto: facciones activas y pugna interna tras la caída de sus fundadores

Pese a la captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán y la confesión de Ismael “El Mayo” Zambada, el Cártel de Sinaloa sigue operando con múltiples líderes y células activas. Autoridades descartan su extinción y advierten sobre una guerra interna entre facciones.

masclaro.mx
today 27/08/2025

Por Mario Victorino


La captura de Joaquín Guzmán y la confesión judicial de Ismael Zambada marcaron un punto de quiebre en la narrativa oficial sobre el crimen organizado. Sin embargo, la estructura del Cártel de Sinaloa no dependía exclusivamente de sus fundadores. Diversas figuras continúan operando en regiones clave, lo que impide hablar de una extinción real.

El modelo descentralizado del cártel ha permitido que células como las lideradas por “El Guano”, “Chapo Isidro” y los hijos de Guzmán —conocidos como “Los Chapitos”— mantengan control territorial, redes logísticas y capacidad de fuego. Esta fragmentación ha generado una dinámica interna más volátil, pero también más difícil de erradicar.


⚔️ Disputa interna y reconfiguración territorial

La confrontación entre “Los Chapitos” y la facción vinculada a Zambada ha intensificado la violencia en Sinaloa. Municipios como El Rosario y Cacalotán han sido escenario de bloqueos, enfrentamientos y desplazamientos forzados. Esta pugna no solo responde a diferencias operativas, sino a una lucha por legitimidad dentro del cártel.

Aunque han circulado versiones sobre posibles alianzas con otros grupos criminales, como el CJNG, no hay evidencia concluyente que confirme pactos sostenidos. En cambio, lo que se observa es una estrategia de propaganda cruzada, donde cada facción busca desinformar y desestabilizar a sus rivales.


🛡️ Respuesta estatal: contención sin desmantelamiento

El gobierno federal ha intensificado su presencia en la región con patrullajes, operativos y coordinación interinstitucional. Si bien se han logrado avances en delitos patrimoniales, la violencia vinculada al narcotráfico persiste. La estrategia oficial se centra en la presión territorial y el debilitamiento de estructuras logísticas, pero no ha alcanzado una desarticulación integral.

El Cártel de Sinaloa sigue siendo considerado una amenaza prioritaria por agencias nacionales e internacionales. Su capacidad de adaptación, su red de alianzas y su presencia transnacional lo convierten en un actor persistente dentro del panorama criminal mexicano.