Sheinbaum acusa “escándalo mediático” por casa de Noroña

La presidenta Claudia Sheinbaum criticó a medios por magnificar la compra de una casa por parte del senador Gerardo Fernández Noroña, mientras minimizan las acusaciones de la DEA contra Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública.

masclaro.mx
today 27/08/2025

Por Mario Victorino


Durante su conferencia matutina del 27 de agosto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cuestionó el enfoque de los medios de comunicación que han dado amplia cobertura a la compra de una casa en Tepoztlán por parte del senador Gerardo Fernández Noroña, valuada en 12 millones de pesos. Según Sheinbaum, este “escándalo” mediático contrasta con el silencio sobre una acusación de mayor gravedad: la equiparación de Genaro García Luna con líderes del Cártel de Sinaloa por parte de la DEA.

La mandataria sugirió que muchos medios prefieren destacar el caso Noroña para desviar la atención de las implicaciones del narcoestado durante el sexenio de Felipe Calderón. “¿Qué les parece más importante?”, preguntó, aludiendo a la residencia del senador frente a las acusaciones internacionales contra el exsecretario de Seguridad Pública.

 

🧱 Noroña, austeridad y contradicciones

El senador Fernández Noroña, presidente del Senado y figura emblemática de la izquierda, ha sido señalado por la aparente contradicción entre su discurso de austeridad y la adquisición de una propiedad de alto valor. En respuesta, Noroña aclaró que la casa fue comprada mediante un crédito y que lleva años viviendo allí.

La controversia ha sido utilizada por sectores opositores para cuestionar la coherencia ética del legislador y del proyecto político de la Cuarta Transformación. Sin embargo, Sheinbaum defendió que el tema ha sido sobredimensionado y que no representa una irregularidad legal.

 

🧠 ¿Qué está en juego?

La crítica de Sheinbaum no solo busca defender a un aliado político, sino también reorientar el debate público hacia lo que considera una omisión grave: el papel de García Luna en la estructura del crimen organizado y la complicidad institucional que lo permitió. Al señalar que “muchos medios fueron cómplices por omisión”, la presidenta plantea una disputa por la memoria histórica y la agenda informativa nacional.

Este episodio reabre el debate sobre el rol de los medios en la construcción de narrativas públicas, la selectividad informativa y la responsabilidad editorial frente a hechos de alto impacto social.