Mazatlán en alerta: Enfrentamientos armados y escalada de violencia
La ciudad de Mazatlán, en el estado de Sinaloa, atraviesa una ola de violencia que ha generado gran preocupación entre sus habitantes. En los últimos días, la ciudad ha sido escenario de enfrentamientos armados y homicidios que han sembrado el pánico en la comunidad.

Por Mario VIctorino
La ciudad de Mazatlán, en el estado de Sinaloa, atraviesa una ola de violencia que ha generado gran preocupación entre sus habitantes. En los últimos días, la ciudad ha sido escenario de enfrentamientos armados y homicidios que han sembrado el pánico en la comunidad.
El domingo pasado, Mazatlán vivió intensas balaceras en varios sectores del puerto, incluyendo la zona del libramiento y la glorieta de Los Cántaros. Los enfrentamientos involucraron a civiles armados que intercambiaron disparos a plena vista, causando miedo y tensión entre los ciudadanos. La situación fue tan crítica que el Ayuntamiento de Mazatlán emitió un comunicado de emergencia, instando a los residentes a permanecer resguardados en sus hogares mientras los enfrentamientos seguían activos.
Además, la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) decidió cancelar todas las clases presenciales en sus campus de Mazatlán para proteger a estudiantes y docentes. La violencia también afectó a áreas residenciales y turísticas, como Real del Valle, Infonavit Playas, Terranova, Villa Carey y Pradera Dorada, donde los vecinos reportaron haber oído disparos durante largos minutos.
La violencia en Mazatlán no es un fenómeno aislado, sino parte de una creciente ola de inseguridad en Sinaloa. En menos de 24 horas, cinco asesinatos fueron registrados en la ciudad, incluyendo ejecuciones y atentados con arma blanca. Las autoridades locales y federales han desplegado operativos de seguridad para intentar controlar la situación, pero la presencia de grupos delictivos sigue siendo un desafío significativo.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha abordado la situación, destacando que el gobierno federal está implementando una estrategia de seguridad basada en un despliegue reforzado de fuerzas de seguridad y el uso de inteligencia. Sin embargo, la comunidad sigue exigiendo una mayor presencia policial y estrategias más efectivas para frenar la violencia.
Mientras tanto, los ciudadanos de Mazatlán viven con preocupación y temor, esperando que las medidas de seguridad logren pacificar la ciudad y garantizar su bienestar.