Lemus anuncia tandeos en Guadalajara tras crisis por agua contaminada

Crisis de agua en Guadalajara: Lemus anuncia rotación del servicio por seis meses tras retirar Las Pintas para evitar agua contaminada.

masclaro.mx
today 08/10/2026

Por Mario Victorino

 

El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, reconoció que la Zona Metropolitana de Guadalajara atraviesa una crisis de agua potable sin precedentes y anunció una medida que tendrá consecuencias directas en el suministro para miles de hogares: dejar temporalmente de utilizar el agua proveniente de la presa Las Pintas y del sistema antiguo de abastecimiento de Chapala. La decisión busca frenar el ingreso de agua contaminada a la red y mejorar la calidad del líquido que llega a las viviendas, aunque implicará una reducción en el volumen disponible y un esquema de rotación del servicio durante al menos seis meses.

Lemus informó la medida después de reunirse con las presidentas y presidentes municipales del Área Metropolitana de Guadalajara que integran la Junta de Gobierno del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA). El mandatario reconoció que durante la última semana se agravó la llegada de agua con problemas de calidad a miles de hogares y explicó que el principal objetivo de la estrategia inmediata será evitar que continúe entrando líquido contaminado al sistema de distribución.

 

¿Por qué llega agua contaminada a Guadalajara?

De acuerdo con la explicación presentada por el gobernador, una de las principales causas del deterioro en la calidad del agua se encuentra en el sistema antiguo que transporta líquido desde el Lago de Chapala hacia la presa Las Pintas. A lo largo del canal de Las Pintas fueron detectadas diversas descargas irregulares que terminan en el embalse, lo que afecta la calidad del agua que posteriormente es incorporada al sistema de abastecimiento de la ciudad.

El problema se ha reflejado en reportes ciudadanos sobre agua con olor, color y sedimentos inusuales en distintos puntos de la Zona Metropolitana de Guadalajara. Ante el agravamiento registrado durante los últimos días, el gobierno estatal determinó que continuar utilizando esa fuente mientras se realizan los trabajos de saneamiento representaría mantener el riesgo de que el líquido de mala calidad siguiera llegando a los hogares.

Lemus señaló además que durante años se dejaron de realizar inversiones necesarias para actualizar la infraestructura de potabilización, situación que habría contribuido al deterioro del sistema. El gobernador sostuvo que las autoridades ya trabajan en la eliminación de las descargas irregulares y en la conducción de esas aguas hacia la planta de tratamiento de El Ahogado, aunque reconoció que esas acciones no pueden resolver el problema de manera inmediata.

 

Dejarán de utilizar Las Pintas y el sistema antiguo de Chapala

Ante esta situación, la medida inmediata será retirar temporalmente del abastecimiento el agua de la presa Las Pintas y del sistema antiguo de Chapala. Según los datos difundidos por el gobierno estatal, esa fuente aporta alrededor de 2.5 metros cúbicos por segundo a un sistema que actualmente requiere entre 10 y 11.5 metros cúbicos por segundo para atender la demanda de la Zona Metropolitana de Guadalajara.

El retiro de ese volumen significa que habrá menos agua disponible para distribuir entre la población. Por ello, el SIAPA implementará un esquema de rotación del servicio, conocido también como tandeo, con el propósito de administrar el líquido disponible mientras avanzan las obras de infraestructura necesarias para sustituir las fuentes afectadas. La medida fue presentada por Lemus como una acción temporal para privilegiar la calidad del agua, aunque el propio gobernador reconoció que implicará afectaciones en el suministro.

La primera etapa de este esquema tendrá una duración estimada de seis meses. Durante ese periodo se prevé concluir el acueducto de desvío de La Calera y avanzar en la ampliación de la Planta Potabilizadora número 1 de Miravalle, obras que permitirían reducir la dependencia de Las Pintas cuando el agua del embalse no cumpla con condiciones adecuadas de calidad.

 

El problema no termina con retirar el agua contaminada

El gobierno de Jalisco también contempla realizar trabajos de saneamiento tanto en la presa Las Pintas como en el canal que la abastece. La intención es atender el origen del problema y recuperar las condiciones que permitan utilizar nuevamente esa infraestructura cuando el agua cumpla con los parámetros requeridos.

Sin embargo, la estrategia anunciada por Lemus contempla una solución de mayor alcance para evitar que la Zona Metropolitana vuelva a depender del sistema antiguo de Chapala. El gobernador adelantó que presentará ante el Congreso de Jalisco una iniciativa para establecer el esquema financiero necesario para construir un acueducto sustituto Chapala-Guadalajara.

De acuerdo con el planteamiento presentado por el mandatario, la construcción de este nuevo acueducto tomaría alrededor de dos años y permitiría transportar agua de mejor calidad hacia Guadalajara, además de disminuir la extracción de agua de Chapala y generar ahorros en el consumo de energía eléctrica. El proyecto, según Lemus, ya cuenta con el aval de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

 

¿Habrá cortes de agua durante seis meses?

Más que un corte generalizado, la medida anunciada consiste en una rotación del servicio debido a la reducción temporal del volumen disponible. El objetivo es distribuir el agua existente de manera programada mientras concluyen las obras que permitan recuperar capacidad de abastecimiento y reducir la dependencia de las fuentes actualmente cuestionadas por su calidad.

La duración estimada es de seis meses en una primera etapa, aunque el periodo está relacionado con el avance de las obras del acueducto de desvío de La Calera y de la ampliación de la planta potabilizadora de Miravalle. Durante ese tiempo, el SIAPA, la Comisión Estatal del Agua y los municipios metropolitanos deberán coordinar las acciones para reducir las afectaciones a la población.

La magnitud del problema ya ha generado preocupación entre habitantes de diferentes colonias, quienes han reportado agua con coloración y olores desagradables. La crisis también ha obligado a las autoridades a realizar trabajos en instalaciones de potabilización y líneas de distribución para contener los efectos de la contaminación.

 

El Zapotillo, otra pieza del plan de abastecimiento

La estrategia presentada por Lemus no se limita al sistema de Las Pintas y al nuevo acueducto. El gobernador también señaló que es necesario concluir las obras relacionadas con el sistema de El Zapotillo, en la cuenca del Río Verde, que actualmente opera por debajo de su capacidad prevista.

El objetivo es incorporar progresivamente nuevas fuentes de abastecimiento para reducir la presión sobre el sistema metropolitano y contar con alternativas mientras se resuelve el problema de infraestructura que afecta a Las Pintas y al antiguo sistema de Chapala.

De esta manera, el gobierno estatal plantea atender la emergencia en diferentes plazos: en lo inmediato, retirando el agua de Las Pintas y aplicando una rotación del servicio; en el corto plazo, terminando obras en La Calera y Miravalle y saneando el sistema afectado; y en el largo plazo, construyendo un nuevo acueducto Chapala-Guadalajara que permita modificar de manera permanente el esquema de abastecimiento.

 

Guadalajara enfrenta una crisis de calidad y suministro

El anuncio representa un cambio importante en la gestión de la crisis del agua en Guadalajara, porque la prioridad planteada por el gobierno estatal dejó de ser únicamente garantizar el volumen de líquido disponible y pasó a centrarse también en la calidad del agua que llega a los hogares.

El reto inmediato será mantener el suministro mientras se retira una fuente que aporta aproximadamente 2.5 metros cúbicos por segundo al sistema metropolitano. Para la población, esto se traducirá en un esquema de rotación durante los próximos meses, mientras las autoridades intentan acelerar las obras y solucionar las causas de fondo.

Lemus reconoció públicamente la gravedad de la situación y sostuvo que la decisión de reducir temporalmente el volumen distribuido busca evitar que el problema de contaminación continúe afectando a los hogares. La apuesta del gobierno estatal es que la disminución en la cantidad sea temporal y permita recuperar la calidad del agua, mientras las obras de infraestructura ofrecen una solución más permanente.

Por ahora, Guadalajara enfrenta un doble desafío: menos agua disponible en el corto plazo y una infraestructura que requiere ser sustituida para garantizar un suministro de mayor calidad en el futuro. La respuesta anunciada por el gobierno de Jalisco contempla seis meses de rotación como primera etapa, pero la solución estructural dependerá de la ejecución de las obras y del proyecto para sustituir el antiguo acueducto de Chapala.