¿Adiós al efectivo? Sheinbaum propone nueva ley para impulsar los pagos digitales

Sheinbaum propone una Ley de Economía Digital para impulsar pagos electrónicos y reducir la dependencia del efectivo en México.

masclaro.mx
today 10/09/2026

Por Mario Victorino

 

El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum busca acelerar la transición del efectivo hacia los pagos digitales y electrónicos en México mediante una nueva Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos.

La iniciativa fue enviada a la Cámara de Diputados y plantea establecer un nuevo marco legal para impulsar el uso de medios de pago electrónicos en el país, así como modificar la manera en que los usuarios pueden contratar determinados servicios financieros.

El proyecto parte de la premisa de que México ya cuenta con buena parte de la infraestructura necesaria para ampliar de manera significativa el uso de herramientas digitales para realizar pagos.

 

¿Qué propone la Ley de Economía Digital?

La propuesta busca establecer las bases para que los pagos digitales tengan una mayor presencia en las operaciones cotidianas de los mexicanos.

El objetivo es impulsar el uso de medios de pago electrónicos como alternativa a las transacciones realizadas en efectivo.

De acuerdo con el planteamiento del gobierno federal, la digitalización de los pagos permitiría facilitar operaciones comerciales y financieras, además de ampliar el acceso de la población a servicios financieros.

La iniciativa también contempla un nuevo método para la contratación de servicios financieros, por lo que el alcance de la propuesta no se limitaría únicamente a la forma en que los consumidores pagan por productos y servicios.

El proyecto deberá ser analizado por los diputados, quienes determinarán si se aprueba en los términos planteados por el Ejecutivo o si se realizan modificaciones.

 

Sheinbaum: México ya tiene la infraestructura

La presidenta Sheinbaum ha defendido la viabilidad de avanzar hacia una mayor digitalización de los pagos.

La mandataria considera que México cuenta con la infraestructura necesaria para que los medios de pago digitales puedan adoptarse de manera masiva.

Esta postura coloca a la tecnología y a los sistemas de pago como elementos centrales de la estrategia para avanzar hacia una economía con menor dependencia del efectivo.

El reto, sin embargo, no solamente consiste en contar con infraestructura tecnológica. También será necesario lograr que los consumidores, pequeños negocios y empresas tengan acceso efectivo a estas herramientas y confíen en ellas.

 

¿Esto significa que desaparecerá el efectivo?

Aunque el proyecto busca reducir la dependencia del efectivo y fomentar los pagos electrónicos, la presentación de una Ley de Economía Digital no significa, por sí misma, que los billetes y monedas vayan a desaparecer de inmediato.

El efectivo continúa siendo uno de los principales medios de pago utilizados en México, especialmente en operaciones cotidianas y entre sectores de la población que tienen un acceso limitado a los servicios financieros digitales.

Por ello, uno de los principales debates que generará la iniciativa será determinar hasta qué punto el gobierno puede incentivar la digitalización sin dejar fuera a quienes todavía dependen del dinero en efectivo.

En este sentido, el proyecto puede interpretarse más como un intento de acelerar la adopción de pagos digitales que como una prohibición inmediata del efectivo.

 

Los pagos digitales buscan ganar terreno

La iniciativa se presenta en un contexto en el que los servicios financieros digitales han adquirido una mayor relevancia.

Las transferencias electrónicas, aplicaciones bancarias, pagos mediante códigos QR y otros mecanismos permiten realizar operaciones sin necesidad de utilizar billetes o monedas.

Para el gobierno federal, ampliar estas alternativas puede facilitar las transacciones y favorecer una mayor integración de la población al sistema financiero.

La digitalización también podría beneficiar a comercios y prestadores de servicios al ofrecer nuevas opciones para recibir pagos.

Sin embargo, el éxito de una transición de esta magnitud dependerá de factores como la conectividad, el acceso a dispositivos electrónicos, la inclusión financiera, la seguridad informática y la protección de los consumidores.

 

¿Qué cambiaría para los usuarios?

Uno de los aspectos que más atención podría generar entre los usuarios es el planteamiento de nuevas reglas para contratar servicios financieros.

La iniciativa pretende establecer mecanismos que permitan modernizar estos procesos y adaptarlos a una economía cada vez más digital.

Esto podría significar que determinadas operaciones y contrataciones puedan realizarse mediante herramientas electrónicas con mayor facilidad.

No obstante, los detalles específicos de la iniciativa serán fundamentales para conocer qué obligaciones tendrán las instituciones financieras y cuáles serán los derechos de los usuarios.

 

El reto: inclusión y seguridad

Una economía con mayor cantidad de pagos digitales también implica nuevos desafíos.

Uno de ellos es evitar que la transición genere una brecha entre quienes tienen acceso a servicios digitales y quienes no cuentan con una cuenta bancaria, teléfono inteligente o conexión estable a internet.

Otro desafío será fortalecer la seguridad de las operaciones electrónicas.

A medida que aumente el número de pagos digitales, también será necesario contar con mecanismos sólidos para prevenir fraudes, robo de información, suplantación de identidad y otros delitos relacionados con las operaciones financieras.

La protección de los datos personales será otro elemento relevante en la discusión legislativa.

 

La iniciativa apenas comienza su recorrido

La propuesta de Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos todavía tendrá que pasar por el proceso legislativo correspondiente.

Los diputados deberán revisar sus alcances, discutir sus implicaciones y, en su caso, modificar el proyecto antes de su eventual aprobación.

Por ahora, el mensaje del gobierno de Sheinbaum es claro: México debe avanzar hacia una economía en la que los pagos electrónicos tengan un papel mucho mayor.

La pregunta que queda abierta es hasta dónde llegará esa transformación y cómo se garantizará que la digitalización no deje atrás a quienes todavía utilizan el efectivo como su principal medio de pago.

 

¿México se prepara para dejar atrás el efectivo?

La propuesta de Sheinbaum abre un nuevo debate sobre el futuro del dinero en México.

Más que significar un adiós inmediato a los billetes y monedas, la iniciativa busca crear condiciones para que los pagos digitales y electrónicos se conviertan en una alternativa cada vez más común.

El verdadero cambio dependerá de que la infraestructura, los servicios financieros y las herramientas tecnológicas estén disponibles para todos, pero también de que los usuarios tengan confianza y seguridad al utilizarlos.