PISA 2025 divide opiniones: Nuño acusa “peor crisis educativa” y Sheinbaum defiende a la Nueva Escuela Mexicana
PISA 2025 enfrenta a Aurelio Nuño y Claudia Sheinbaum: él acusa crisis educativa de la 4T; ella destaca avances en ciencias.
Por Mario Victorino
Los resultados de México en la prueba PISA 2025 desataron un nuevo choque político en torno al estado de la educación pública. Mientras el exsecretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, calificó el panorama como la “peor crisis” educativa de la historia moderna del país y responsabilizó de ello a la política implementada durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió los avances de la Nueva Escuela Mexicana y destacó particularmente el desempeño en ciencias.
La discusión se centra en una misma evaluación, pero con interpretaciones completamente distintas.
Nuño, quien fue titular de la SEP durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, sostuvo en entrevista con Joaquín López-Dóriga, para Radio Fórmula, que los resultados de PISA reflejan el impacto de las políticas educativas de la llamada Cuarta Transformación y de la Nueva Escuela Mexicana.
Sheinbaum, en cambio, reconoció la caída de México en matemáticas, pero sostuvo que el retroceso también se presentó en otros países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Además, destacó que México mejoró en ciencias y aseguró que la Nueva Escuela Mexicana contribuyó a ese resultado.
México queda por debajo de la OCDE en las principales áreas
Los resultados de PISA 2025 muestran que México permanece por debajo del promedio de la OCDE en las áreas evaluadas.
En ciencias, los estudiantes mexicanos obtuvieron 414 puntos, frente a los 482 del promedio de la organización.
En lectura, México registró 408 puntos, mientras que el promedio de la OCDE fue de 461.
En matemáticas, uno de los principales focos rojos, el país alcanzó 388 puntos, frente a los 463 puntos del promedio de la OCDE.
En resolución computacional de problemas, México obtuvo 453 puntos, mientras que el promedio de los países de la organización llegó a 500.
Las diferencias muestran que el país continúa enfrentando un rezago considerable respecto del desempeño promedio de las naciones integrantes de la OCDE.
Solo 30% alcanza el nivel básico en matemáticas
Uno de los datos más preocupantes de PISA 2025 aparece en matemáticas.
Solo 30% de los estudiantes mexicanos de 15 años alcanzó al menos el nivel básico en esta área.
En otras palabras, aproximadamente siete de cada 10 estudiantes quedaron por debajo de ese umbral.
La diferencia con la OCDE es considerable. Mientras México registró 30% de estudiantes que alcanzaron el nivel básico, el promedio de la organización fue de 65%.
En ciencias, México registró 50%, frente al 74% de la OCDE.
En lectura, la proporción también fue de 50%, mientras que el promedio de la organización alcanzó 69%.
El dato de excelencia también evidencia una brecha importante: apenas 0.5% de los estudiantes mexicanos alcanzó niveles de excelencia en alguna de las tres áreas principales, frente a 11.9% en el promedio de la OCDE.
Nuño: “la peor crisis” educativa de la historia moderna
A partir de estos resultados, Aurelio Nuño lanzó una dura crítica contra la política educativa de la administración de López Obrador.
El exsecretario de Educación Pública afirmó que el modelo implementado durante el sexenio 2018-2024 provocó un deterioro histórico en los aprendizajes.
De acuerdo con su interpretación de los resultados, entre 2018 y 2025 México habría perdido 21 puntos en matemáticas, 15 en comprensión lectora y más de cinco puntos en ciencias.
Para Nuño, las cifras reflejan el impacto de la política educativa de la 4T y, particularmente, de la Nueva Escuela Mexicana.
Su diagnóstico contrasta con la postura del gobierno federal, que ha defendido este modelo como un cambio de enfoque en la enseñanza pública.
Sheinbaum reconoce caída en matemáticas, pero destaca ciencias
La presidenta Claudia Sheinbaum ofreció una lectura distinta de los resultados.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, reconoció que México tuvo una disminución en matemáticas, pero pidió observar el comportamiento internacional de la prueba.
“Siempre hemos dicho que la misma prueba para todos los países siempre tiene sus limitaciones por las características de cada nación”, señaló.
La mandataria también sostuvo que la caída en lectura se presentó en distintos países de la OCDE y afirmó que el descenso mexicano fue menor que el observado en otras naciones.
Sobre matemáticas, reconoció el retroceso, aunque argumentó que México no fue el único país que presentó una disminución.
“Hay otros países donde también hay reducciones. No por mal de muchos... ¿verdad?”, comentó.
Sheinbaum presume el resultado en ciencias
El principal argumento de la presidenta para defender la política educativa de su gobierno fue el comportamiento de ciencias.
Sheinbaum destacó que México incrementó su puntuación en esta área respecto de 2022 y atribuyó el avance a la Nueva Escuela Mexicana.
“En ciencias subió la calificación de los estudiantes gracias a la Nueva Escuela Mexicana”, afirmó.
El resultado es relevante porque, a diferencia de matemáticas y lectura, ciencias presentó un aumento de cuatro puntos respecto de la evaluación de 2022.
La OCDE, sin embargo, considera que este cambio se encuentra dentro de un rango aproximadamente estable.
Sheinbaum cita a Andreas Schleicher
Durante la conferencia, Sheinbaum también presentó un fragmento de un video de Andreas Schleicher, director de Educación y Competencias de la OCDE, en el que analiza los resultados de PISA 2025.
La presidenta señaló que en el mensaje del funcionario existe un reconocimiento al desempeño de México, particularmente al papel de los docentes y a la actitud de los estudiantes.
Schleicher sostuvo que muchos sistemas educativos del mundo han experimentado una caída en sus resultados de aprendizaje y señaló que México mostró “resiliencia” en ciencias y lectura.
También destacó que la brecha entre estudiantes aventajados y desfavorecidos no se amplió, a pesar de la incorporación de jóvenes con menores oportunidades educativas.
No obstante, el funcionario de la OCDE también identificó retos para México: los niveles de aprendizaje todavía deben aumentar y persisten desigualdades importantes.
¿Qué pasó con México entre PISA 2022 y PISA 2025?
La comparación con la evaluación anterior permite observar cambios específicos.
En matemáticas, México perdió siete puntos respecto de 2022. La OCDE considera que este descenso es estadísticamente significativo.
En lectura, también se registró una disminución de siete puntos, aunque la organización considera que el cambio se encuentra aproximadamente dentro de un rango estable.
En ciencias, México aumentó cuatro puntos respecto de 2022, pero la OCDE también considera este movimiento aproximadamente estable.
Por lo tanto, aunque existe un deterioro evidente en matemáticas, la lectura de los resultados requiere distinguir entre las variaciones estadísticamente significativas y aquellas que no representan necesariamente un cambio sustancial en el desempeño.
El choque político detrás de las cifras
Los resultados de PISA 2025 terminaron convirtiéndose también en un nuevo terreno de confrontación política.
Para Nuño, las cifras son una evidencia del fracaso de la política educativa implementada durante el sexenio de López Obrador.
Para Sheinbaum, los resultados deben observarse dentro de un contexto internacional en el que numerosos países enfrentaron retrocesos y en el que México mostró capacidad de resistencia en determinadas áreas.
La diferencia entre ambas posiciones refleja también dos concepciones sobre cómo evaluar la política educativa.
El exsecretario pone el acento en la pérdida de puntos acumulada y en la posición de México frente a la OCDE.
La presidenta, en cambio, destaca la comparación internacional, la mejora en ciencias y el comportamiento de las brechas entre estudiantes.
Matemáticas sigue siendo el gran pendiente
Más allá de la disputa entre el gobierno y sus críticos, existe un dato que difícilmente puede ignorarse: solo tres de cada 10 estudiantes mexicanos alcanzan el nivel básico en matemáticas.
El problema tampoco se limita a la posición de México frente a otros países.
La proporción significa que una mayoría de los jóvenes evaluados presenta dificultades para alcanzar las competencias consideradas fundamentales para su edad.
La situación también plantea preguntas sobre la capacidad del sistema educativo para recuperar aprendizajes perdidos y reducir las brechas entre estudiantes de distintos contextos.
Una crisis que va más allá de un sexenio
Aunque Nuño atribuye el deterioro principalmente a las políticas de la 4T, los problemas educativos de México tienen raíces anteriores al gobierno de López Obrador.
Las desigualdades socioeconómicas, las diferencias regionales, la deserción escolar, la calidad de la infraestructura y los efectos de la pandemia forman parte de un problema mucho más amplio.
Por ello, los resultados de PISA 2025 pueden utilizarse para cuestionar o defender determinadas políticas, pero también muestran un desafío estructural que trasciende administraciones.
La propia evaluación señala que México todavía tiene que elevar sus niveles de aprendizaje y enfrentar importantes desigualdades.
PISA 2025 deja una alerta para México
El debate entre Aurelio Nuño y Claudia Sheinbaum puede continuar en el terreno político, pero los números dejan una señal clara.
México obtuvo resultados inferiores al promedio de la OCDE en ciencias, lectura, matemáticas y resolución computacional de problemas.
El mayor rezago aparece en matemáticas, donde 70% de los estudiantes no alcanzó el nivel básico.
Al mismo tiempo, el país consiguió una mejora en ciencias respecto de 2022 y mantuvo cierta estabilidad en lectura, mientras la OCDE destacó la resiliencia del sistema mexicano frente a un contexto internacional de retrocesos educativos.
Así, PISA 2025 ofrece argumentos tanto para quienes cuestionan la política educativa de la 4T como para quienes destacan avances puntuales de la Nueva Escuela Mexicana.
La verdadera prueba, sin embargo, será determinar si los próximos años permiten elevar de manera sostenida los aprendizajes y reducir la enorme brecha que todavía separa a México del promedio de la OCDE.