Detienen a testigo clave del secuestro de “El Mayo”: Fausto Corrales también acompañó a Cuén antes de morir
Fausto Corrales fue detenido por la FGR; acompañó a Héctor Melesio Cuén antes de su asesinato y es testigo clave del caso “Mayo”.
Por Mario Victorino
La Fiscalía General de la República (FGR) detuvo en la Ciudad de México a Fausto “N” Corrales, un personaje considerado relevante en las investigaciones relacionadas con el asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda y los hechos ocurridos el mismo día en que Ismael “El Mayo” Zambada fue trasladado a Estados Unidos.
Corrales, quien ocupaba un cargo dentro de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), estuvo con Cuén durante buena parte del 25 de julio de 2024, día en que el exrector fue asesinado.
Su testimonio resulta relevante para la investigación porque fue quien acompañó a Cuén desde su domicilio, lo llevó primero a desayunar, posteriormente al Condado de San Francisco y finalmente a una gasolinera ubicada en La Presita, donde el exrector recibió los disparos que posteriormente le provocaron la muerte.
La detención vuelve a poner bajo la lupa lo ocurrido durante aquellas horas y la posible relación entre los diferentes acontecimientos registrados en Sinaloa ese día.
La ruta de Fausto Corrales con Héctor Melesio Cuén
La jornada comenzó alrededor de las 9:00 de la mañana del 25 de julio de 2024.
De acuerdo con la declaración que Corrales rindió ante la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, Cuén le había solicitado que lo trasladara debido a que no podía conducir después de haberse sometido a una operación.
Corrales acudió por él a su domicilio a bordo de una camioneta Raptor modelo 2024.
El primer destino fue Bacurimí, donde ambos pretendían desayunar.
Sin embargo, el establecimiento al que llegaron estaba lleno, por lo que compraron pan y continuaron su recorrido hacia el Condado de San Francisco.
Ahí, según el testimonio de Corrales, Cuén esperaba reunirse con unos abogados para tratar un asunto legal.
La reunión, sin embargo, no ocurrió como estaba previsto.
Hombres se llevaron a Cuén, según la declaración de Corrales
De acuerdo con el testimonio atribuido a Fausto “N”, mientras se encontraban en el Condado de San Francisco llegaron varios hombres y se llevaron a Cuén en un vehículo.
Corrales habría permanecido en el lugar.
Durante ese periodo, la esposa de Cuén, Angélica Díaz Quiñónez, perdió comunicación con él y comenzó a buscar información sobre su paradero entre familiares y conocidos.
Más tarde, Cuén regresó al lugar donde se encontraba Corrales.
Ambos emprendieron entonces el camino de regreso hacia Culiacán.
Sin embargo, uno de los principales puntos que continúan bajo investigación es precisamente qué ocurrió durante el periodo en que Cuén estuvo separado de Corrales y con quién se reunió.
El recorrido terminó en una gasolinera
En el trayecto hacia Culiacán, Corrales detuvo la camioneta en una gasolinera ubicada en La Presita para cargar combustible.
Fue ahí donde ocurrió el ataque que terminó con la vida de Cuén.
La primera versión difundida por la Fiscalía estatal señalaba que dos hombres a bordo de una motocicleta se aproximaron a la camioneta.
Uno de ellos habría intentado sacar a Cuén del vehículo y, durante un supuesto forcejeo, se produjeron los disparos.
Corrales declaró que escuchó las detonaciones y posteriormente trasladó a Cuén a la clínica CEMSI Chapultepec.
El exrector murió mientras recibía atención médica.
La versión de la gasolinera fue cuestionada
La versión inicial sobre el ataque en la gasolinera enfrentó cuestionamientos.
Empleados del establecimiento declararon que no escucharon disparos ni observaron una motocicleta como la descrita en la primera versión.
Además, las autoridades obtuvieron grabaciones de las cámaras de seguridad de la gasolinera, elementos que posteriormente se incorporaron a las investigaciones.
Las discrepancias entre el relato inicial y otros elementos obtenidos durante las indagatorias contribuyeron a mantener bajo investigación las circunstancias exactas en las que murió Cuén.
¿Por qué Fausto Corrales es considerado un testigo clave?
La relevancia de Corrales radica en que fue una de las últimas personas que acompañó a Cuén antes de su asesinato.
Estuvo con él desde las primeras horas del 25 de julio y conoce parte de la ruta que siguieron ese día.
Además, fue quien trasladó al exrector después de que resultara herido.
Su testimonio también resulta de interés porque los hechos ocurrieron el mismo día en que “El Mayo” Zambada fue llevado a Estados Unidos, en un episodio que el propio narcotraficante posteriormente describió como un secuestro.
Por ello, la investigación federal busca esclarecer qué ocurrió en torno a ambos acontecimientos y qué personas estuvieron involucradas.
El caso de “El Mayo” vuelve a aparecer en la investigación
El 25 de julio de 2024 quedó marcado por dos hechos que posteriormente serían vinculados en las investigaciones: el asesinato de Cuén y el traslado de Ismael “El Mayo” Zambada a territorio estadounidense.
Zambada sostuvo posteriormente que había sido secuestrado y llevado contra su voluntad a Estados Unidos.
En ese contexto, cualquier persona que haya tenido contacto con Cuén durante las horas previas a su muerte adquiere especial relevancia para las autoridades que buscan reconstruir lo sucedido.
La detención de Corrales, por ello, podría aportar nuevos elementos para esclarecer una de las jornadas más controvertidas de la historia reciente de Sinaloa.
Corrales también fue señalado por el caso Cuén
Además de su calidad de testigo, Corrales había quedado bajo la lupa por su posible participación en hechos relacionados con el asesinato de Cuén.
Las investigaciones federales buscan determinar si el relato proporcionado por el entonces colaborador de la UAS coincide con las evidencias obtenidas por las autoridades.
Esto incluye videos, testimonios, registros de desplazamiento y otros elementos que permitan reconstruir con precisión las horas previas y posteriores al asesinato.
La investigación aún debe determinar responsabilidades
La detención de Fausto “N” no equivale por sí misma a una sentencia ni demuestra su responsabilidad definitiva en los hechos.
Será un juez quien determine su situación jurídica conforme avance el proceso y se presenten las pruebas correspondientes.
Lo que sí vuelve a colocar el caso en el centro de la atención es que Corrales estuvo directamente relacionado con la última ruta conocida de Cuén antes de su muerte.
Desde Bacurimí hasta el Condado de San Francisco y posteriormente la gasolinera de La Presita, su recorrido forma parte de las piezas que las autoridades deberán reconstruir para determinar qué ocurrió aquel 25 de julio.
Y ahora, con su detención, el testimonio de Fausto Corrales vuelve a estar en el centro de una investigación que también toca uno de los episodios más polémicos relacionados con “El Mayo” Zambada.