Nicaragua avanza hacia un modelo de partido único con reforma promovida por Ortega
El Congreso de Nicaragua avanza en una reforma promovida por Daniel Ortega para impedir que partidos opositores compitan en futuras elecciones.
Por Mario Victorino
El Gobierno de Daniel Ortega dio un nuevo paso para modificar el sistema electoral de Nicaragua. La Asamblea Nacional y el Consejo Supremo Electoral, ambos controlados por el oficialismo, iniciaron el proceso para aprobar una reforma que impediría la participación de partidos opositores en futuras elecciones.
La iniciativa fue impulsada por el propio Ortega y se prevé que sea votada durante la primera semana de agosto, con el objetivo de establecer nuevas reglas para los procesos electorales rumbo a los comicios presidenciales de 2027.
Rosario Murillo defiende la reforma
La copresidenta Rosario Murillo afirmó que las modificaciones buscan impedir la celebración de elecciones que, según dijo, estén influenciadas por intereses extranjeros, particularmente de Estados Unidos.
"Elecciones, sí, pero elecciones propias, organizadas desde nuestra soberanía nacional", declaró la funcionaria, quien sostuvo que el modelo electoral promovido por Washington "no volverá jamás" a Nicaragua.
Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras, aseguró que las nuevas leyes pretenden cerrar cualquier posibilidad de "manipulación" externa en los procesos electorales.
Ortega descarta elecciones con oposición
Durante la conmemoración del aniversario de la Revolución Sandinista, Daniel Ortega adelantó que no permitirá que sus adversarios políticos vuelvan a competir por el poder.
El mandatario calificó a los opositores como "vendepatrias" y afirmó que las reformas servirán para impedir que, con apoyo extranjero, puedan regresar a la contienda electoral.
Además, aseguró que las nuevas disposiciones crearán un "muro" para evitar que quienes considera responsables de intentos de golpe de Estado puedan acceder al gobierno.
Crecen las críticas internacionales
El anuncio provocó reacciones de gobiernos y organismos internacionales.
Estados Unidos advirtió que no permanecerá "de brazos cruzados" frente a las medidas impulsadas por el Gobierno nicaragüense, mientras que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, denunció una "erosión constante del Estado de derecho" en el país.
Oposición denuncia intento de consolidar un régimen de partido único
Diversos movimientos opositores, muchos de ellos integrados por dirigentes exiliados, señalaron que la reforma busca consolidar un sistema político sin competencia electoral.
Líderes opositores sostienen que Ortega pretende convertir al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en la única fuerza política con posibilidad de participar en elecciones.
También advirtieron que las modificaciones podrían profundizar el exilio y la migración, luego de que cientos de opositores, periodistas, activistas y religiosos hayan abandonado Nicaragua en los últimos años o hayan sido despojados de su nacionalidad.
Desde las protestas de 2018, cuya represión dejó más de 300 personas fallecidas, según la ONU, el Gobierno de Ortega ha endurecido las restricciones contra la oposición y ha sido objeto de constantes cuestionamientos por parte de la comunidad internacional.