Universitarios del Bienestar protestan por retrasos en titulación y cédulas
Egresados de Universidades para el Bienestar protestan en Palacio Nacional por falta de títulos y cédulas.
REDACCIÓN
Las Universidades para el Bienestar Benito Juárez García (UBBJ), creadas en 2019 como proyecto emblemático para ampliar el acceso gratuito a la educación superior, enfrentan un fuerte rezago administrativo. Egresados de distintas sedes denunciaron que, pese a haber concluido sus estudios y cumplir con todos los requisitos, no han recibido sus títulos ni cédulas profesionales, lo que los coloca en un limbo jurídico y laboral.
La protesta
La mañana del 15 de enero de 2026, un grupo de exalumnos se manifestó en los accesos de Palacio Nacional. Portando pancartas y consignas, señalaron que la falta de documentos oficiales les ha impedido acceder a empleos relacionados con su formación y, en algunos casos, los ha obligado a aceptar trabajos eventuales o ajenos a su carrera.
Reacciones de los egresados
Los manifestantes expresaron frustración y desánimo. Algunos relataron que llevan hasta tres años esperando sus títulos, mientras otros denunciaron que, aunque recibieron diplomas físicos, estos no aparecen en el Registro Nacional de Profesionistas, lo que les resta validez oficial. “Nos prometieron que tendríamos las mismas oportunidades que cualquier egresado de universidad pública, pero hoy no podemos ejercer”, señalaron durante la protesta.
Acciones de las autoridades
La directora de las UBBJ, Raquel Sosa Elízaga, reconoció que existe un rezago en los procesos de titulación y aseguró que se trabaja en coordinación con la Secretaría de Educación Pública para agilizar la validación de documentos. El gobierno federal informó que se revisarán los procedimientos administrativos y se reforzará la digitalización de registros para evitar más retrasos.
Consecuencias
La falta de títulos y cédulas profesionales ha generado precarización laboral entre los egresados, quienes no pueden acceder a mejores salarios ni a plazas en dependencias públicas. Además, el caso ha abierto un debate sobre la viabilidad del modelo de las Universidades para el Bienestar y la necesidad de garantizar que sus egresados cuenten con reconocimiento oficial pleno.