“Hasta donde tope”: Maru Campos desafía a Morena tras la revelación de Sheinbaum
Sheinbaum reveló que Maru Campos denunció presunta corrupción de César Jáuregui y recomendó presentar pruebas. La gobernadora respondió a Morena.
Por Mario Victorino
La presidenta Claudia Sheinbaum reveló que la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, le aseguró durante una reunión privada que su administración había detectado presuntos actos de corrupción del exfiscal César Jáuregui, incluidos señalamientos sobre la supuesta propiedad de casinos. La mandataria federal dijo que le recomendó presentar las denuncias correspondientes, mientras la panista endureció su discurso contra Morena y afirmó que no cederá ante el partido gobernante.
El intercambio entre ambas gobernantes volvió al centro de la polémica el viernes 23 de octubre, luego de que Sheinbaum relatara detalles de la conversación que sostuvieron el 19 de septiembre en el aeropuerto de Ciudad Juárez. El encuentro, que ambas describieron como tenso, estuvo marcado por reclamos sobre la participación de agentes estadounidenses en un operativo en Chihuahua y las responsabilidades políticas derivadas del caso.
Las declaraciones también colocaron bajo atención el expediente contra Jáuregui, detenido por la investigación federal relacionada con la presunta participación irregular de agentes de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) en una operación antidrogas.
Sheinbaum dice que Maru Campos le habló de presuntos actos de corrupción
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum contó que Campos le comentó que su gobierno había detectado posibles irregularidades atribuidas al exfiscal, entre ellas señalamientos sobre casinos.
“Me dijo que habían encontrado corrupción que había cometido el exfiscal, me dijo que el fiscal tiene casinos, que eso habían encontrado ellos cuando movió al fiscal”, relató la presidenta.
Sheinbaum sostuvo que, ante esa información, le recomendó proceder por las vías legales y presentar las denuncias ante las autoridades competentes. También le propuso facilitar un encuentro con la entonces titular de la Fiscalía General de la República, Ernestina Godoy, para que expusiera los señalamientos.
La presidenta afirmó que la reunión entre Campos y la fiscal se llevó a cabo y que, posteriormente, recibió información sobre el encuentro. Sin embargo, las declaraciones sobre los presuntos casinos no constituyen por sí mismas una acreditación de propiedad ni una resolución judicial sobre posibles actos de corrupción.
La mandataria insistió en que, si una autoridad tiene conocimiento de posibles delitos y cuenta con elementos para sustentarlos, debe denunciarlos formalmente.
“Mi obligación era decirle: procede. Si tú tienes pruebas de eso, procede en tu propia Fiscalía y habla con la fiscal general de la República”, afirmó.
La discusión por los agentes de la CIA y la acusación de traición a la patria
Sheinbaum confirmó que la conversación con Campos fue ríspida y que ambas elevaron la voz durante el intercambio. La gobernadora le habría reclamado que la señalara por una posible traición a la patria, en medio de la controversia por la participación de agentes extranjeros en operaciones de seguridad en Chihuahua.
La presidenta explicó que su cuestionamiento se centró en esclarecer cómo agentes estadounidenses participaron en un operativo sin que, presuntamente, se cumplieran los requisitos legales correspondientes.
Según el relato de Sheinbaum, cuando preguntó por las responsabilidades en torno a la presencia de los agentes, Campos respondió que ella no había sido responsable y señaló al entonces fiscal estatal.
“Ella me reclamó de por qué la había acusado de traición a la patria; yo le dije: ‘No, lo que tiene que investigarse es por qué entraron agentes extranjeros sin el permiso de acuerdo a la ley’”, explicó.
La controversia se intensificó después de que dos agentes estadounidenses y dos funcionarios mexicanos murieran en un accidente vehicular tras participar en actividades relacionadas con el operativo contra un laboratorio clandestino de drogas sintéticas.
El caso derivó en una investigación federal y en la detención de César Jáuregui. Las responsabilidades penales, tanto del exfiscal como de otros posibles involucrados, deberán determinarse mediante las investigaciones y resoluciones judiciales correspondientes.
Maru Campos responde: “Nunca me van a ver doblada”
Mientras Sheinbaum revelaba detalles de la reunión, Campos defendió su postura política y aseguró que su administración no cederá ante Morena.
En una entrevista con Ciro Gómez Leyva, la gobernadora panista afirmó que su gobierno mantendrá una posición firme frente al partido oficialista y rechazó cualquier señal de sometimiento político.
“Nunca, pero nunca, nos vas a ver doblados ni nunca nos vas a ver desanimados. Hasta donde llegue y hasta donde tope”, declaró.
Campos también advirtió sobre lo que, desde su perspectiva, representaría para Chihuahua permitir que Morena avance políticamente en la entidad. En su discurso, presentó a su gobierno como una administración que defenderá al estado frente al proyecto político del partido gobernante.
Sus declaraciones se produjeron en medio de la tensión con el Gobierno federal por el caso de los agentes estadounidenses y las consecuencias políticas que ha generado la investigación contra el exfiscal.
La confrontación deja al descubierto una relación institucional marcada por la desconfianza entre dos administraciones de partidos distintos, con un expediente judicial que amenaza con mantener el conflicto en la agenda pública.
Una reunión de ocho a diez minutos y reclamos de ambas partes
Antes de que Sheinbaum ofreciera su versión, Campos había contado que la reunión del 19 de septiembre duró entre ocho y diez minutos y que ambas se hicieron reproches.
La gobernadora sostuvo que no existió un pacto político derivado del encuentro y que habían acordado no revelar los detalles de la conversación. Sin embargo, las declaraciones de ambas funcionarias terminaron exponiendo parte de las diferencias que mantienen.
Campos explicó que reclamó a la presidenta por la situación de seguridad en Chihuahua, por la actuación de las fuerzas federales y por los señalamientos que había hecho contra Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena.
Según la gobernadora, también puso sobre la mesa sus acusaciones contra Montiel por presuntos vínculos con el crimen organizado. Se trata de señalamientos políticos que requieren pruebas y no deben considerarse hechos acreditados por el solo hecho de haber sido expresados.
Sheinbaum, por su parte, dijo que durante el encuentro le planteó a Campos que la relación entre ambas administraciones continuaría por canales institucionales, sin que eso implicara una relación personal cercana.
La presidenta explicó que los asuntos de seguridad debían tratarse con las autoridades federales correspondientes y que otros temas interinstitucionales podían canalizarse mediante la Secretaría de Gobernación.
“Cuando terminó la conversación, me preguntó cómo seguirá la relación”, relató Sheinbaum, quien sostuvo que le respondió que mantendrían una relación institucional.
El caso Jáuregui aumenta la presión política sobre Chihuahua
La detención de César Jáuregui abrió un nuevo frente para el gobierno de Campos. El exfiscal enfrenta una investigación federal relacionada con la presunta participación irregular de agentes de la CIA en un operativo antidrogas realizado en Chihuahua.
A esa causa se suman los señalamientos de presunta corrupción que, según Sheinbaum, la propia gobernadora le comunicó durante su encuentro privado. No obstante, ambas líneas deben distinguirse: las declaraciones sobre posibles casinos no equivalen a una sentencia ni acreditan por sí solas un delito.
El caso también plantea interrogantes sobre los mecanismos de coordinación entre autoridades estatales y federales en operaciones de seguridad con implicaciones internacionales.
Mientras la investigación judicial sigue su curso, el enfrentamiento político entre Sheinbaum y Campos añade presión sobre las instituciones encargadas de esclarecer los hechos. La presidenta sostiene que las posibles irregularidades deben denunciarse; la gobernadora, por su parte, reivindica su autonomía política y rechaza ceder ante Morena.
La disputa ya no se limita a las diferencias entre dos funcionarias. También involucra la actuación de autoridades de seguridad, la participación de agentes extranjeros y las acusaciones que rodean al exfiscal de Chihuahua. La clave será distinguir los reclamos políticos de los hechos que puedan acreditarse ante las autoridades judiciales.