Zoé Robledo se queda en el IMSS, pero Sheinbaum le pone una tarea urgente: Exige modernizar un sistema de hace 40 años
Sheinbaum ratifica a Zoé Robledo en el IMSS y exige modernizar sus procesos, atender las protestas laborales y mejorar el abasto médico.
Por Mario Victorino
La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que esté en duda la permanencia de Zoé Robledo al frente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pese al descontento de trabajadores disidentes que han rechazado el aumento salarial acordado con la representación sindical y amenazan con nuevas movilizaciones.
Al mismo tiempo, la mandataria reconoció que el instituto arrastra rezagos administrativos de décadas y advirtió que necesita una transformación para mejorar sus servicios, agilizar los trámites y atender las denuncias de médicos, enfermeras y demás personal.
“Por el momento, está atendiendo todo lo necesario (…) no está en duda su permanencia”, afirmó Sheinbaum al referirse al director general del IMSS.
Trabajadores del IMSS preparan nuevas protestas
La inconformidad entre trabajadores del Seguro Social se mantiene por el incremento salarial negociado con la representación sindical, así como por diversas irregularidades denunciadas en la operación del instituto.
Ante las amenazas de nuevas marchas, bloqueos y protestas, Sheinbaum sostuvo que los empleados tienen derecho a manifestarse y expresar sus demandas en las calles.
Sin embargo, distinguió entre las inconformidades laborales y la elección de la dirigencia sindical. Explicó que la destitución del dirigente corresponde a un asunto interno de la organización gremial y que el gobierno federal no puede resolverlo directamente.
La presidenta señaló que Zoé Robledo tiene la instrucción de elaborar una propuesta integral de incremento salarial, dentro de las posibilidades presupuestarias, y atender los problemas internos que enfrenta el instituto.
Entre los asuntos pendientes mencionó las denuncias sobre el funcionamiento de los servicios médicos, así como el desabasto de medicamentos y material quirúrgico.
Sheinbaum critica rezago administrativo de hace cuatro décadas
Uno de los principales señalamientos de la mandataria fue el atraso en los procedimientos administrativos del IMSS, que, afirmó, continúa operando con mecanismos burocráticos que debieron modernizarse hace décadas.
Sheinbaum cuestionó que numerosos trámites todavía dependan de oficios, correos electrónicos y procedimientos que dificultan la coordinación entre las distintas áreas del instituto.
“Tenemos que modernizar, digitalizar todos los procesos para beneficio de la gente; el IMSS requiere más modernización y tiene que contribuir el sindicato y sus trabajadores”, sostuvo.
Durante su conferencia matutina del martes 20 de octubre, la presidenta planteó que los problemas del Seguro Social no se explican únicamente por las compras o la distribución de medicamentos, sino también por la forma en que se procesan las solicitudes y se toman decisiones dentro de la institución.
La mandataria reconoció que estos rezagos no necesariamente responden a una intención deliberada de obstaculizar los servicios, sino a la falta de actualización de los procedimientos gubernamentales.
El diagnóstico coloca la transformación administrativa como uno de los principales desafíos de la dirección de Zoé Robledo, en un contexto en el que las exigencias del personal incluyen mejoras salariales y soluciones a las deficiencias operativas.
Modernización del IMSS sin contratar empresas externas
Sheinbaum descartó que el gobierno federal necesite contratar una empresa privada para digitalizar y modernizar los procedimientos del Seguro Social.
La presidenta sostuvo que la transformación debe realizarse con los recursos y las capacidades técnicas del propio gobierno, con el objetivo de evitar gastos innecesarios y aprovechar las herramientas tecnológicas disponibles.
“No puede ser que en la era de la IA no tengamos esquemas eficientes dentro del gobierno”, afirmó.
La mandataria agregó que Robledo deberá presentar una propuesta que considere las limitaciones presupuestarias, pero que también permita atender las inconformidades internas del instituto.
El planteamiento implica revisar los procedimientos administrativos, reducir trámites y aprovechar herramientas digitales para hacer más eficiente la atención a los derechohabientes.
La apuesta del gobierno consiste en que la modernización no se limite a incorporar tecnología, sino que permita corregir prácticas burocráticas que retrasan las decisiones y afectan la operación cotidiana de los servicios médicos.
Austeridad, eficiencia y combate a prácticas corruptas
La presidenta reconoció que el sistema público de salud todavía enfrenta numerosos problemas y que sus servicios no han alcanzado el nivel deseado.
No obstante, insistió en que las instituciones deben aspirar a la excelencia y mejorar tanto la atención médica como la administración de sus recursos.
En ese sentido, defendió la austeridad republicana como una herramienta para eliminar gastos innecesarios, corregir ineficiencias administrativas y evitar erogaciones vinculadas con prácticas corruptas del pasado.
La modernización del IMSS, explicó, debe desarrollarse sin comprometer recursos en esquemas que no aporten beneficios concretos a la población.
El reto será traducir ese objetivo en mejoras verificables para los derechohabientes y el personal, particularmente en áreas sensibles como el abastecimiento de insumos, la disponibilidad de material quirúrgico y la resolución de problemas laborales.
Giras del IMSS-Bienestar no están relacionadas con las protestas
Sheinbaum también aclaró que sus recorridos por unidades del IMSS-Bienestar no responden a las recientes movilizaciones de trabajadores del Seguro Social.
Explicó que las visitas fueron programadas con anterioridad y tienen como propósito escuchar directamente al personal médico y administrativo, conocer las condiciones en las que trabajan y atender las dificultades que enfrentan las unidades de salud.
La precisión busca diferenciar las actividades de supervisión del sistema IMSS-Bienestar de la disputa laboral que atraviesa el IMSS ordinario.
Aunque ambas instituciones forman parte de la estrategia de salud pública federal, enfrentan necesidades operativas y administrativas que requieren atención específica.
Zoé Robledo permanece, pero enfrenta el reto de transformar el instituto
La ratificación de Zoé Robledo descarta, por ahora, un cambio en la dirección general del IMSS. Sin embargo, también deja sobre su escritorio una agenda de pendientes que incluye las demandas salariales, las denuncias de trabajadores, el abasto de medicamentos y la modernización de los procedimientos internos.
El gobierno federal apuesta por una transformación administrativa basada en la digitalización y el aprovechamiento de recursos propios, sin recurrir a consultoras externas.
El desafío será demostrar que esas medidas pueden mejorar el funcionamiento de una institución que atiende a millones de derechohabientes y que, de acuerdo con el diagnóstico presidencial, mantiene mecanismos burocráticos que no corresponden a las necesidades actuales.
Mientras continúan las inconformidades laborales, la administración de Sheinbaum tendrá que conciliar las restricciones presupuestarias con las exigencias del personal y la necesidad de garantizar servicios médicos oportunos y de calidad.