De “tepocatas” a aliados: Vicente Fox se reúne con “Alito” Moreno

Vicente Fox se reúne con “Alito” Moreno y abre la puerta a una alianza entre PAN y PRI para enfrentar a Morena en próximas elecciones.

masclaro.mx
today 09/09/2026

Por Mario Victorino

 

Vicente Fox, el expresidente que en el año 2000 protagonizó la histórica alternancia que sacó al Partido Revolucionario Institucional (PRI) de Los Pinos después de casi ocho décadas, protagonizó un nuevo giro político al reunirse con Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del tricolor.

El encuentro ocurrió en la sede nacional del PRI y representa un movimiento particularmente simbólico para el exmandatario panista, quien durante su campaña presidencial convirtió al priismo en uno de sus principales adversarios y utilizó calificativos como “víboras prietas”, “alimañas” y “tepocatas” para referirse a sus integrantes.

Ahora, 26 años después de aquella elección que llevó al PAN a la Presidencia de México, Fox apareció junto a “Alito” Moreno para hablar de la necesidad de construir una oposición capaz de hacer frente a Morena.

El encuentro abre nuevamente la discusión sobre una posible alianza electoral entre fuerzas opositoras que durante décadas estuvieron enfrentadas, pero que en los últimos años han encontrado coincidencias frente al avance de Morena.

 

Fox y el PRI: de adversarios históricos a posibles aliados

La fotografía entre Vicente Fox y Alejandro Moreno resulta especialmente llamativa por el significado histórico que ambos representan.

Fox llegó a la Presidencia en 2000 como candidato del PAN y convirtió su campaña en un símbolo de la alternancia política. Su triunfo puso fin a 71 años consecutivos de gobiernos priistas en la Presidencia de la República.

Aquella elección generó enormes expectativas sobre una transformación profunda del sistema político mexicano.

Sin embargo, al concluir el sexenio de Fox, buena parte de los análisis comenzaron a describir lo ocurrido no como una transición democrática plena, sino como una alternancia partidista.

El cambio de partido en el poder no significó una ruptura completa con las estructuras económicas y políticas que habían caracterizado al régimen anterior.

Y ahora, más de dos décadas después, el expresidente que encabezó aquella alternancia aparece estrechando la mano del dirigente del mismo partido al que combatió electoralmente.

 

La imagen que resume el giro de Vicente Fox

Uno de los detalles que más llamó la atención durante el encuentro fue la vestimenta de Fox.

El exmandatario panista apareció con una corbata roja, el color tradicionalmente asociado con el PRI.

La imagen fue acompañada por Juan Carlos Romero Hicks, también identificado con el PAN y quien ocupó diversos cargos públicos, entre ellos la gubernatura de Guanajuato.

La presencia de ambos panistas en la sede nacional del PRI reforzó el mensaje político del encuentro: la antigua división entre el PAN y el PRI parece cada vez menos importante frente al objetivo común de construir una oposición competitiva.

 

Del “lo corruptos no se les va a quitar” a la alianza

El acercamiento resulta todavía más significativo por las duras expresiones que Fox utilizó contra el PRI durante su carrera política.

En aquella época, el panista presentó al tricolor como símbolo de los vicios del antiguo régimen y criticó duramente a sus dirigentes.

Entre sus frases más recordadas estuvo aquella en la que aseguró que a los priistas “lo mañosos, lo malos para gobernar y lo corruptos no se les va a quitar nunca”.

La confrontación era parte de la identidad política del PAN frente al PRI.

Pero el escenario partidista mexicano cambió radicalmente.

Morena desplazó primero al PRI y posteriormente al PAN como principales fuerzas electorales en buena parte del país. Frente a esa nueva realidad, ambos partidos comenzaron a acercarse hasta concretar alianzas electorales en distintos procesos.

La reunión entre Fox y “Alito” Moreno puede leerse dentro de ese proceso de recomposición de la oposición.

 

¿Fox y “Alito” preparan una alianza electoral?

Aunque el encuentro no significa por sí mismo que exista una alianza electoral formal, el discurso utilizado después de la reunión apunta hacia una estrategia de unidad opositora.

De acuerdo con el comunicado difundido sobre el encuentro, el objetivo es “fortalecer los contrapesos” y defender “la democracia, las libertades y las instituciones”.

El planteamiento coincide con el argumento que PAN y PRI han utilizado para justificar sus acercamientos: la necesidad de unir fuerzas para competir frente a Morena.

La pregunta ahora es si ese acercamiento podrá convertirse en una estrategia electoral capaz de convencer a los ciudadanos.

El desafío no es menor.

Durante años, PAN y PRI construyeron buena parte de su identidad política precisamente a partir de sus diferencias. Hoy, ambos partidos necesitan explicar a sus electores por qué aquellos antagonismos pueden quedar en segundo plano ante la necesidad de competir juntos.

 

El PRI y PAN, reducidos frente a Morena

El contexto electoral explica buena parte de este viraje.

El PRI que Fox enfrentó en 2000 ya no es la fuerza política dominante que gobernó México durante gran parte del siglo XX.

El PAN, por su parte, tampoco conserva la posición que alcanzó con Fox y posteriormente con Felipe Calderón.

Morena se convirtió en la principal fuerza política nacional y ha mantenido una posición dominante en las elecciones federales recientes.

Ante este escenario, el PRI y el PAN han encontrado en la construcción de alianzas una de las pocas vías para intentar equilibrar la competencia electoral.

La reunión entre Fox y Moreno representa, por tanto, algo más que una fotografía entre dos políticos: es también el reflejo de la transformación del sistema de partidos mexicano.

 

Una paradoja política 26 años después

El encuentro tiene además una carga simbólica difícil de ignorar.

En 2000, Vicente Fox llegó a la Presidencia prometiendo terminar con el dominio priista.

Su victoria fue presentada como el comienzo de una nueva etapa para México.

Ahora, aquel expresidente panista se presenta en la sede nacional del PRI acompañado de otro destacado panista y junto al dirigente del partido que durante décadas representó al adversario político del PAN.

La política mexicana parece haber cerrado un círculo.

El PRI dejó de ser el partido hegemónico, el PAN dejó de ser la principal alternativa al priismo y Morena pasó a ocupar el espacio dominante que alguna vez perteneció al tricolor.

En ese nuevo tablero, antiguos enemigos pueden convertirse en aliados.

Y Vicente Fox, uno de los principales protagonistas de la alternancia de 2000, vuelve a ocupar un lugar en esa historia al acercarse a “Alito” Moreno y al PRI.

 

¿Una nueva oposición contra Morena?

El encuentro también plantea una pregunta rumbo a los próximos procesos electorales: ¿hasta dónde llegará la unidad entre PAN y PRI?

La posibilidad de una alianza dependerá no solamente de las dirigencias partidistas, sino de la capacidad de ambos partidos para superar sus diferencias internas y, sobre todo, convencer a un electorado que durante los últimos años ha modificado significativamente sus preferencias.

El acercamiento entre Fox y Moreno podría ser una señal de que la oposición busca recuperar figuras, discursos y estructuras para enfrentar a Morena.

Pero también puede convertirse en un arma de doble filo.

Para algunos sectores, la unión de antiguos adversarios representa pragmatismo electoral. Para otros, confirma que las diferencias ideológicas entre PAN y PRI quedaron subordinadas a la lucha por recuperar espacios de poder.

Lo cierto es que la imagen de Fox con “Alito” Moreno difícilmente pasa inadvertida: el expresidente que en 2000 hizo campaña contra el PRI ahora aparece junto a su dirigente para hablar de construir una oposición unida.