Lentes con IA, celulares y cámaras: así intentaron hacer trampa en el examen de control de la UNAM
UNAM detectó al menos 22 intentos de trampa durante el examen de control; hubo lentes con IA, celulares y cámaras para copiar preguntas.
Por Mario Victorino
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) detectó al menos 22 intentos de trampa durante la aplicación del examen de control presencial, entre ellos casos en los que aspirantes presuntamente utilizaron lentes con cámaras e Inteligencia Artificial (IA), teléfonos celulares y otros dispositivos para intentar obtener las respuestas.
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, dio a conocer las incidencias durante una conferencia de prensa en la que se presentó un balance de la tercera y última jornada de aplicación del examen de control presencial.
De acuerdo con el rector, entre las irregularidades identificadas estuvieron intentos de copiar las preguntas, utilizar teléfonos celulares durante la aplicación y emplear dispositivos tecnológicos capaces de registrar o transmitir el contenido de la prueba.
“Casos de usos de celular, por ejemplo en los baños que iban y revisaban el celular en el baño, intentos de copiar las preguntas”, explicó Lomelí.
Pero las autoridades universitarias también detectaron métodos más sofisticados.
Aspirantes utilizaron lentes con cámaras
Uno de los elementos que llamó la atención de las autoridades universitarias fue la detección de lentes equipados con cámaras, aparentemente utilizados con la intención de obtener imágenes del examen.
Lomelí explicó que también se encontraron cámaras empleadas para grabar el contenido de la prueba.
“Me tocó ver casos de uso de lentes con cámaras, uso de cámaras para grabar el examen”, señaló el rector.
El uso de estos dispositivos representa una de las modalidades más sofisticadas detectadas durante el proceso, particularmente porque los aspirantes podían intentar registrar las preguntas sin utilizar de manera evidente un teléfono celular.
La referencia a lentes con Inteligencia Artificial también coloca sobre la mesa un nuevo desafío para las universidades: impedir que dispositivos tecnológicos cada vez más pequeños sean utilizados para vulnerar los mecanismos de seguridad de los exámenes.
También llevaron celulares al examen
Los teléfonos celulares fueron otra de las herramientas utilizadas en algunos de los intentos de irregularidad detectados por la universidad.
Según explicó el rector, hubo aspirantes que incluso acudieron a los baños para revisar sus teléfonos durante la aplicación de la prueba.
La UNAM estableció medidas de supervisión presencial precisamente para evitar que los participantes pudieran consultar información externa o comunicarse con otras personas mientras respondían el examen.
Sin embargo, algunos aspirantes intentaron evadir los controles establecidos.
22 intentos de trampa en la CDMX
El rector informó que fueron detectados al menos 22 casos en la Ciudad de México durante la aplicación del examen de control.
Lomelí consideró que la cantidad de incidentes fue relativamente baja en comparación con el número total de aspirantes y la dimensión de la sede.
“Insisto, creo que fueron pocos del tamaño de la sede”, afirmó.
Además, destacó que se registraron muchos menos incidentes en las sedes ubicadas fuera de la capital.
La prueba de control se aplicó también en sedes foráneas como León, Oaxaca y Tijuana, después de que la UNAM decidió implementar una evaluación presencial adicional dentro del proceso de admisión.
UNAM prepara nuevas denuncias contra empresas
La universidad también prepara nuevas denuncias contra empresas que ofrecieron servicios para resolver o ayudar a contestar el examen de ingreso.
El rector señaló que la institución continuará actuando legalmente contra quienes hayan participado en mecanismos destinados a vulnerar el proceso de admisión.
Este punto resulta relevante porque las irregularidades no se limitarían únicamente a aspirantes que intentaron copiar durante la prueba.
La UNAM ha identificado además un mercado de servicios que ofrecía a los estudiantes la posibilidad de obtener ayuda para resolver el examen, situación que la institución considera particularmente grave porque pone en riesgo la integridad del proceso de selección.
¿Por qué la UNAM aplicó un examen de control?
El examen presencial de control forma parte de las medidas implementadas por la UNAM después de que la institución detectara irregularidades en la aplicación de su examen de ingreso.
La nueva prueba no constituye un proceso de admisión independiente, sino un mecanismo para verificar que los resultados obtenidos originalmente correspondan con las capacidades de los aspirantes.
Por ello, la universidad estableció condiciones controladas para la aplicación.
Los aspirantes respondieron una prueba de 120 reactivos, en formato digital y bajo supervisión presencial.
En las sedes foráneas, las evaluaciones se realizaron con tabletas sin conexión a internet, con el objetivo de impedir que los participantes pudieran acceder a información externa.
Tecnología, el nuevo reto para los exámenes
Los casos detectados durante esta jornada también muestran el desafío que representa la evolución de la tecnología para las instituciones educativas.
Los teléfonos celulares dejaron de ser la única preocupación. Cámaras diminutas, lentes inteligentes y herramientas de Inteligencia Artificial pueden utilizarse potencialmente para registrar preguntas y buscar respuestas en tiempo real.
La situación obliga a las universidades a modificar constantemente sus protocolos de seguridad.
En el caso de la UNAM, la supervisión presencial y las restricciones sobre dispositivos electrónicos fueron algunos de los mecanismos utilizados para evitar que los aspirantes tuvieran acceso a herramientas externas.
Resultados se conocerán al finalizar agosto
Los aspirantes que participaron en el examen de control deberán esperar los resultados de la evaluación.
La UNAM informó que los resultados se entregarán al final de agosto, por lo que los participantes todavía deberán esperar para conocer si su desempeño en la nueva prueba permite validar su proceso de ingreso.
La universidad deberá analizar los resultados y determinar qué ocurre con los casos en los que exista una diferencia significativa respecto de la evaluación anterior.
Además, las autoridades universitarias continuarán con las investigaciones relacionadas con los intentos de fraude.
UNAM endurece vigilancia ante nuevas formas de copiar
El episodio deja una conclusión clara para el proceso de admisión: las formas de intentar hacer trampa también están evolucionando.
Ya no se trata únicamente de esconder un teléfono o copiar las respuestas de otro aspirante. La utilización de dispositivos que pueden grabar imágenes y, potencialmente, apoyarse en herramientas de IA representa un reto adicional para cualquier examen de alta demanda.
La UNAM deberá ahora determinar las consecuencias para los aspirantes involucrados y avanzar con las denuncias contra las empresas que presuntamente ofrecieron servicios para resolver la prueba.
Mientras tanto, la universidad sostiene que los mecanismos de control buscan garantizar que el ingreso a sus licenciaturas se determine por el desempeño real de cada aspirante y no por el acceso a herramientas externas o servicios destinados a vulnerar el examen.