Creyeron que murió en la dictadura de Pinochet, pero apareció viva 50 años después

Bernarda Vera fue considerada desaparecida por la dictadura de Pinochet durante cinco décadas. Un examen de ADN confirmó que vive en Argentina.

masclaro.mx
today 29/07/2026

Por Mario Victorino

 

Uno de los casos más emblemáticos relacionados con las desapariciones forzadas durante la dictadura de Augusto Pinochet dio un giro inesperado. La justicia chilena confirmó mediante pruebas de ADN que Bernarda Rosalba Vera Contardo, quien durante más de cinco décadas fue considerada víctima de desaparición forzada, en realidad permanece con vida y reside en Argentina.

La confirmación pone fin a una búsqueda que comenzó tras el golpe de Estado de 1973 y abre nuevos cuestionamientos sobre uno de los expedientes incluidos en el histórico Informe Rettig, documento que reconoció a miles de víctimas de violaciones a los derechos humanos durante el régimen militar chileno.

 

La versión oficial durante más de 50 años

Bernarda Vera tenía 27 años cuando desapareció en octubre de 1973. Era profesora en una escuela pública del Complejo Forestal Panguipulli, en la región de Los Ríos, además de militar en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y el Movimiento Campesino Revolucionario (MCR).

Durante décadas, la versión oficial sostuvo que militares la habían detenido el 10 de octubre de 1973 en Liquiñe y posteriormente habría sido ejecutada junto con otros detenidos, cuyos cuerpos fueron arrojados al río Toltén.

Con base en esos antecedentes, su nombre fue incorporado en el Informe Rettig como una de las personas desaparecidas durante la dictadura militar.

 

La verdad salió a la luz gracias a una prueba de ADN

Las dudas sobre esa versión comenzaron años atrás, cuando antiguos integrantes del MIR aseguraron que Bernarda logró escapar junto con otros militantes hacia la cordillera y posteriormente cruzó la frontera hacia Argentina.

La situación tomó un giro definitivo cuando un equipo periodístico de Chilevisión la localizó en la ciudad argentina de Miramar durante 2025.

Posteriormente, la justicia chilena solicitó una prueba genética que fue realizada mediante cooperación judicial con un tribunal argentino.

Los resultados confirmaron una coincidencia genética superior al 99.9999% con sus familiares inscritos en el Banco Genético de Familiares de Detenidos y Ejecutados Políticos, acreditando oficialmente que Bernarda Vera sigue con vida.

 

Reconstruyó su vida lejos de Chile

Tras abandonar Chile, Bernarda Vera rehízo completamente su vida.

Según los antecedentes judiciales, volvió a casarse, tuvo más hijos, obtuvo la nacionalidad sueca durante los años ochenta y posteriormente regresó a vivir a Argentina, donde permaneció durante décadas alejada de la vida pública.

Su hijo declaró a medios chilenos que Bernarda siempre imaginó que algún día alguien descubriría su paradero, aunque su deseo ha sido mantenerse alejada de los reflectores y vivir en tranquilidad.

 

Su hija nunca supo que seguía viva

Uno de los aspectos más impactantes del caso es que la hija que Bernarda dejó en Chile cuando tenía apenas cinco años aseguró durante años no haber tenido ningún contacto con su madre.

De acuerdo con las investigaciones judiciales, la mujer creyó durante décadas que su madre había sido víctima de desaparición forzada, al igual que el resto de su familia.

Incluso declaró en procesos judiciales abiertos desde 2009 sin conocer que Bernarda había logrado escapar del país.

La confirmación mediante ADN permitió informar oficialmente a la familia sobre el verdadero destino de la profesora chilena.

 

El caso abre nuevas investigaciones

Tras confirmarse que Bernarda Vera nunca fue víctima de desaparición forzada, las autoridades chilenas iniciaron investigaciones para esclarecer por qué permaneció registrada durante tantos años como desaparecida.

También se revisarán posibles responsabilidades administrativas relacionadas con beneficios económicos otorgados a familiares de víctimas de la dictadura, aunque abogados del caso han señalado que tanto la hija como el resto de la familia actuaron siempre de buena fe, pues desconocían completamente que Bernarda seguía con vida.

Además, el caso ha generado un intenso debate político, ya que surgieron cuestionamientos sobre si distintas instituciones del Estado conocían desde hace años indicios de que Bernarda había sobrevivido y no informaron oportunamente a la justicia.

 

Un caso que sigue dejando preguntas

Aunque la prueba genética resolvió uno de los mayores enigmas del caso, aún quedan interrogantes sin responder.

Las autoridades buscan reconstruir cómo logró salir de Chile tras el golpe militar, por qué nunca volvió a contactar a su familia y qué circunstancias la llevaron a mantener en secreto su identidad durante más de medio siglo.

La historia de Bernarda Vera se ha convertido en uno de los episodios más sorprendentes relacionados con las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura chilena, al modificar completamente una versión que permaneció vigente durante más de 50 años.