¿Qué filtró a Epstein? La oscura razón por la que la policía británica detuvo al hermano del Rey
Arrestan al príncipe Andrés por mala conducta en cargo público y vínculos con Jeffrey Epstein. Carlos III rompe el silencio tras la detención.
Por Mario Victorino
En un hecho sin precedentes que ha dejado atónita a la opinión pública internacional, Andrés de York, hermano del rey Carlos III, fue arrestado este jueves por la Policía de Thames Valley. La detención, realizada en el condado de Norfolk, marca la caída en desgracia definitiva de quien fuera uno de los miembros más cercanos a la fallecida reina Isabel II. Las autoridades investigan cargos de mala conducta en un cargo público, vinculados directamente con su relación con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Operativo en Berkshire y Norfolk
La operación policial no se limitó a la detención del expríncipe. Elementos de seguridad han iniciado registros exhaustivos en domicilios vinculados a Andrés en Berkshire y Norfolk, buscando evidencia que sustente las acusaciones de intercambio de material sensible. Aunque la policía inicialmente se refirió al detenido como "un hombre de unos 60 años", la confirmación de su identidad por parte del Palacio de Buckingham no tardó en llegar, provocando una crisis de relaciones públicas en la Casa Real.
El detonante: Los archivos de EE. UU.
El arresto es la culminación de una "evaluación exhaustiva" que comenzó tras la desclasificación de documentos del gobierno estadounidense en enero pasado. Según las investigaciones, las comunicaciones entre Andrés y Epstein sugieren que el expríncipe habría compartido material confidencial con el financiero neoyorquino aprovechando su posición oficial.
A esto se suma una acusación independiente y perturbadora: el envío de una mujer extranjera a Reino Unido en 2010 por parte de Epstein para un encuentro sexual con Andrés, un evento que las autoridades británicas han comenzado a rastrear con rigor forense.
La postura de Carlos III: "La ley debe seguir su curso"
En un movimiento que busca proteger la legitimidad de la institución monárquica, el rey Carlos III emitió un comunicado breve pero contundente. El monarca expresó que la policía cuenta con su "pleno apoyo y cooperación", subrayando que nadie, ni siquiera un miembro de su familia directa, está por encima de la justicia británica.
Esta declaración marca una distancia gélida entre el soberano y su hermano, quien ha negado sistemáticamente cualquier irregularidad a lo largo de los años.
Un precedente histórico
Es la primera vez que un miembro de este rango en la Familia Real Británica es sujeto a un arresto formal por cargos de esta naturaleza. Analistas reales sugieren que este evento podría acelerar la eliminación definitiva de cualquier título o patronato que aún conservara Andrés, consolidando su estatus como un ciudadano privado ante los ojos de la ley.
Mientras la investigación formal avanza, el mundo observa cómo la Policía de Thames Valley desentraña una red de influencias que durante décadas pareció intocable. El destino del expríncipe ahora depende de lo que revelen los archivos y los registros domiciliarios que se llevan a cabo en este momento.