Funcionarios mexicanos viajarán en aviones nacionales para capacitaciones en EE. UU.
Claudia Sheinbaum anunció que funcionarios y elementos de seguridad deberán viajar en aviones mexicanos cuando acudan a capacitaciones en Estados Unidos, tras la polémica por el aterrizaje de una aeronave militar estadounidense en Toluca.
Por Mario Victorino
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que, a partir de ahora, los funcionarios y elementos de las fuerzas armadas que deban acudir a capacitaciones en Estados Unidos serán trasladados en aeronaves mexicanas. La medida se tomó después de que un avión militar estadounidense aterrizara en el Aeropuerto Internacional de Toluca para recoger a personal de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, lo que generó críticas por el uso de un aeropuerto civil y por la presencia de aeronaves extranjeras en territorio nacional.
Declaraciones de Sheinbaum
Durante su conferencia, Sheinbaum explicó que la decisión busca reforzar la soberanía nacional y garantizar que cualquier capacitación en el extranjero esté avalada por el Consejo Nacional de Seguridad. Señaló que no puede ser una institución la que decida de manera unilateral enviar personal a entrenamientos, sino que debe existir un consenso y un procedimiento formal. En sus palabras, es preferible que México envíe un avión propio para trasladar a quienes participen en las capacitaciones, en lugar de permitir que aeronaves estadounidenses ingresen al país para recogerlos.
Implicaciones de la medida
La decisión tiene un trasfondo político y diplomático. Por un lado, busca reafirmar la autonomía de México en la gestión de sus funcionarios y militares, evitando que aeronaves extranjeras operen en aeropuertos civiles sin autorización especial. Por otro, mantiene abierta la cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad y capacitación, pero bajo condiciones que refuercen la percepción de control y respeto a la soberanía nacional.
Nuevo enfoque
Más allá de la polémica inicial, la medida refleja un nuevo enfoque en la relación bilateral: México continuará participando en programas de entrenamiento y colaboración, pero impondrá reglas claras sobre cómo se realizan los traslados y bajo qué condiciones se permite la intervención logística de otro país. Este cambio busca transmitir un mensaje de orden y transparencia, al mismo tiempo que responde a las críticas sobre la presencia de aviones militares extranjeros en territorio nacional.