Entra en vigor la restricción al uso de celulares en las escuelas de México
La SEP restringe los celulares en escuelas desde este 3 de noviembre. Conoce las reglas, excepciones y niveles educativos donde aplican.
Por Mario Victorino
La restricción al uso de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos personales en las escuelas de México entró en vigor este martes 3 de noviembre, con medidas diferenciadas para cada nivel educativo. La disposición de la Secretaría de Educación Pública (SEP) alcanza a planteles públicos y particulares incorporados al Sistema Educativo Nacional, desde educación inicial hasta universidades.
La regulación quedó establecida en un acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación el pasado 22 de septiembre. Su objetivo es reducir las distracciones dentro de los centros escolares, favorecer la convivencia y generar mejores condiciones para el aprendizaje.
Sin embargo, las reglas no serán iguales para todos los estudiantes. Mientras que en educación básica los teléfonos deberán permanecer guardados durante toda la jornada, en bachilleratos y universidades habrá mayor margen para que cada institución determine las condiciones de uso.
Celulares guardados durante clases y recreos en educación básica
En educación inicial, preescolar, primaria y secundaria, los alumnos podrán llevar sus teléfonos celulares a la escuela, pero tendrán que mantenerlos guardados durante toda la jornada. La restricción incluye tanto las horas de clase como los periodos de descanso.
La disposición también contempla otros dispositivos inteligentes y electrónicos de uso personal, con la intención de evitar que las pantallas interfieran en las actividades escolares y la convivencia entre estudiantes.
No obstante, el acuerdo establece excepciones. Los dispositivos podrán utilizarse cuando formen parte de actividades educativas previamente programadas, tengan una finalidad pedagógica y se realicen bajo la orientación de los docentes.
También se permitirá su uso en situaciones de emergencia personal, así como por necesidades relacionadas con la salud, discapacidad, accesibilidad e inclusión. El documento contempla, además, otras circunstancias extraordinarias que justifiquen su utilización.
Bachilleratos tendrán reglas propias para el uso de dispositivos
En educación media superior no habrá una restricción uniforme para todas las instituciones. Cada plantel deberá establecer las condiciones de uso mediante acuerdos con su comunidad educativa y de acuerdo con sus características y necesidades.
Entre las alternativas previstas se encuentra resguardar los teléfonos durante las clases, permitir su utilización en horarios y espacios determinados o limitar su uso durante toda la jornada escolar.
Esto significa que las reglas podrán variar entre preparatorias y otros centros de bachillerato, siempre dentro de los criterios establecidos por la regulación federal.
Universidades deberán promover el uso responsable
Para la educación superior no se estableció una prohibición general de los celulares. En este nivel, las instituciones deberán fomentar el uso responsable y seguro de los dispositivos electrónicos, respetando la autonomía universitaria y los acuerdos de sus comunidades.
La disposición reconoce así diferencias entre los niveles educativos y deja a las universidades margen para definir sus propias políticas sobre el uso de tecnología en las aulas.
Además, las autoridades educativas estatales contarán con un periodo de 180 días naturales para emitir o armonizar sus disposiciones. La aplicación deberá ajustarse a las condiciones particulares de cada entidad y comunidad escolar.
México Evalúa advierte sobre el riesgo de ampliar la brecha digital
La entrada en vigor de las restricciones también abrió el debate sobre las desigualdades en el acceso a la tecnología. México Evalúa recomendó acompañar la regulación con políticas que garanticen herramientas digitales para los estudiantes y permitan medir sus efectos en el aprendizaje y el bienestar.
La organización advirtió que apenas 35% de las escuelas públicas de educación básica cuentan con computadoras y conexión a internet para fines pedagógicos.
El problema es todavía más evidente entre los menores: para 56.3% de los usuarios de teléfonos celulares de entre seis y 17 años, el dispositivo representa su única herramienta digital.
Estas cifras plantean un desafío para la aplicación de las nuevas reglas. Limitar el uso de celulares puede reducir distracciones, pero, sin alternativas tecnológicas suficientes en los planteles, también podría restringir el acceso de millones de estudiantes a recursos educativos digitales.
El reto para las autoridades no será únicamente hacer cumplir la prohibición, sino garantizar que las escuelas cuenten con infraestructura y herramientas suficientes para que la regulación no profundice las desigualdades educativas.