Canacar desafía llamado de Gobernación y mantiene paro nacional

Canacar mantiene el paro nacional este 26 de octubre por inseguridad y costos operativos; transportistas se movilizan en carreteras de México.

masclaro.mx
today 26/10/2026

Por Mario Victorino

 

La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) mantuvo su convocatoria a un paro nacional este lunes 26 de octubre, en protesta por la inseguridad en las carreteras, las extorsiones, el deterioro de la infraestructura vial y los costos que enfrenta el sector. La movilización ocurre pese al llamado de la Secretaría de Gobernación (Segob) para privilegiar el diálogo y evitar afectaciones a la población.

La convocatoria fue difundida el domingo a través de la cuenta oficial de Canacar en X. La organización sostuvo que los transportistas necesitan soluciones concretas para mejorar las condiciones en las que trabajan y advirtió que trasladar mercancías no puede seguir implicando poner en riesgo la vida y el patrimonio de los operadores.

Las movilizaciones comenzaron durante las primeras horas de este lunes y han generado afectaciones en accesos carreteros a la Ciudad de México y el Estado de México, así como en otros puntos del país. Aunque la protesta se planteó como una manifestación pacífica, se han registrado filas vehiculares y cierres parciales en algunas vialidades.

La jornada también exhibió diferencias dentro del propio sector transportista: mientras Canacar mantuvo el llamado a movilizarse, distintas organizaciones se deslindaron y optaron por continuar las negociaciones con las autoridades.

 

¿Por qué convocaron al paro nacional?

La principal exigencia de los transportistas es que el gobierno federal adopte medidas efectivas para combatir los delitos que enfrentan durante sus recorridos, entre ellos robos de mercancía y vehículos, agresiones, extorsiones y cobros ilegales.

Los representantes del sector han señalado que los operadores trabajan bajo condiciones de riesgo en distintas carreteras del país y que los acuerdos alcanzados con las autoridades en años anteriores no han producido los resultados esperados.

El presidente nacional de Canacar, Augusto Ramos Melo, sostuvo que el autotransporte necesita respuestas concretas y no solamente nuevas reuniones. La cámara argumenta que los problemas de seguridad y operación se han agravado y que las condiciones actuales comprometen la actividad de empresas y trabajadores.

A las exigencias de seguridad se suman el mal estado de las carreteras, los costos de los servicios de grúas, la sobrerregulación y la presión económica sobre las empresas de transporte.

El sector también cuestiona cambios fiscales contemplados para 2027 que modificarían el límite de ingresos de las empresas que pueden acceder a un beneficio relacionado con el acreditamiento de gastos de casetas contra el Impuesto Sobre la Renta (ISR). Los transportistas consideran que la modificación puede aumentar la presión sobre sus costos operativos.

De esta manera, el paro no responde únicamente a la inseguridad: también concentra inconformidades económicas y regulatorias que, según las organizaciones convocantes, afectan la viabilidad del autotransporte.

 

Gobernación pidió diálogo y cuestionó la movilización

La Secretaría de Gobernación informó que la mayoría de las organizaciones transportistas aceptó participar en una mesa de diálogo para revisar sus planteamientos y buscar acuerdos que permitieran evitar las movilizaciones.

La dependencia expresó su desacuerdo con la decisión de la dirigencia de Canacar de mantener la convocatoria, especialmente porque otras agrupaciones optaron por continuar las conversaciones con el gobierno.

Gobernación reiteró que la mesa de interlocución permanece abierta y pidió evitar acciones que afecten a la ciudadanía, la circulación vehicular y el traslado de mercancías.

Sin embargo, Canacar sostuvo que el sector lleva años participando en reuniones y mesas de trabajo sin obtener respuestas suficientes. Su dirigencia afirmó que el diálogo debe traducirse en compromisos verificables y soluciones concretas.

La diferencia entre ambas posiciones se convirtió en uno de los principales puntos de tensión antes de la movilización: el gobierno defendió la negociación institucional, mientras que la cámara insistió en que los problemas acumulados justificaban salir a las carreteras.

 

¿Qué organizaciones participan y cuáles se deslindaron?

La convocatoria difundida por Canacar contó con el respaldo de agrupaciones como la Federación Mexicoamericana de Transportistas (Fematrac), la Honorable Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (HAMOTAC) y la Organización Integradora de Derechos Convencionales (Indeco).

En contraste, otras organizaciones y cámaras del sector anunciaron que no participarían en la movilización y que mantendrían el diálogo con las autoridades. Entre ellas se encuentran la Cámara Nacional del Autotransporte de Pasaje y Turismo (Canapat), la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (Conatram), la Alianza Mexicana de Transportistas y otras agrupaciones de operadores.

Algunas de estas organizaciones reconocieron que la inseguridad y los costos operativos requieren atención, pero señalaron que no respaldarían el paro en las condiciones planteadas.

La división muestra que no existe una posición unificada entre todos los transportistas sobre la estrategia para exigir respuestas. Mientras un bloque optó por la movilización, otro considera que la negociación sigue siendo la vía para alcanzar acuerdos.

 

Carreteras y accesos con afectaciones

Durante este lunes se reportaron movilizaciones y afectaciones en distintas carreteras federales, autopistas y corredores logísticos. Entre los puntos señalados se encuentran los accesos a la Ciudad de México y el Estado de México, además de vialidades en otras entidades.

Entre las rutas donde se anunciaron protestas o se reportaron afectaciones figuran:

  • Estado de México y Ciudad de México: México-Querétaro, México-Pachuca, Chamapa-Lechería, México-Toluca, México-Puebla, Peñón-Texcoco y conexiones con el Arco Norte.
  • Jalisco: carretera a Nogales, carretera a Chapala, accesos a Guadalajara y la autopista Guadalajara-Colima.
  • Querétaro: zona de la caseta de Palmillas y otros puntos carreteros.
  • Guanajuato: carretera federal 45, Puente Delta y corredores industriales.
  • Baja California: vialidades principales de Mexicali y Tijuana, así como accesos carreteros y zonas cercanas a cruces fronterizos.
  • Tlaxcala: tramos de las carreteras Apizaco-Tlaxco, Tlaxcala-Apizaco y México-Veracruz.

La lista corresponde a puntos anunciados o reportados durante la jornada y no significa que todas esas vialidades permanezcan cerradas por completo. Las condiciones pueden cambiar según la concentración de transportistas y la intervención de las autoridades.

Los automovilistas y transportistas que deban circular por esas zonas necesitan consultar los reportes viales actualizados antes de iniciar sus recorridos, ya que una movilización puede provocar tránsito lento incluso cuando no existe un cierre total.

 

El paro también amenaza el traslado de mercancías

El autotransporte de carga es fundamental para el abastecimiento de alimentos, medicamentos, combustibles, insumos industriales y otros productos. Por ello, una interrupción prolongada puede repercutir en las cadenas de suministro y en los costos logísticos.

Canacar sostuvo que su objetivo no es perjudicar a las familias ni detener la economía, sino hacer visible la situación que enfrentan los operadores y presionar para que se atiendan sus demandas.

No obstante, las movilizaciones pueden provocar retrasos en la entrega de mercancías, dificultades para llegar a centros de distribución y afectaciones a las personas que utilizan las carreteras para trasladarse al trabajo, a sus hogares o a terminales de transporte.

La magnitud de las consecuencias dependerá de la duración del paro, la cantidad de unidades movilizadas y el alcance de las afectaciones en los principales corredores carreteros.

 

¿Qué sigue después de la movilización?

La Secretaría de Gobernación reiteró que mantiene abierta la posibilidad de diálogo con los transportistas y que busca evitar afectaciones a la ciudadanía y al traslado de productos.

Canacar, por su parte, insiste en que las conversaciones deben producir resultados concretos y compromisos que puedan verificarse. La cámara ha señalado que no considera suficientes las reuniones sin avances tangibles en seguridad, costos y condiciones de operación.

El desafío para las autoridades será atender las demandas de un sector estratégico sin que las diferencias entre las organizaciones deriven en nuevas interrupciones de las carreteras.

Para los transportistas, la protesta representa una forma de presionar por medidas frente a los delitos y los gastos que afectan su actividad. Para el gobierno, el reto es mantener abiertas las negociaciones y reducir las afectaciones a la movilidad y al abastecimiento.

El paro nacional de este 26 de octubre coloca nuevamente la seguridad carretera en el centro de la discusión y evidencia la distancia entre las exigencias de parte del sector y la respuesta institucional ofrecida hasta ahora.