El Himalaya se derrite y llega la tragedia: inundaciones dejan 160 muertos y cientos de desaparecidos
Inundaciones repentinas en Nepal y China dejan al menos 160 muertos y cientos de desaparecidos; 341 extranjeros siguen sin ser localizados.
Por Mario Victorino
Una catástrofe golpeó este miércoles la región fronteriza entre Nepal y China, donde inundaciones repentinas arrasaron comunidades, provocaron deslaves y dejaron al menos 160 personas muertas y cientos desaparecidas, entre ellas turistas y trabajadores extranjeros.
El desastre se concentró principalmente en zonas montañosas de Nepal, cerca de la frontera con el Tíbet, donde el desbordamiento de ríos convirtió los estrechos valles del Himalaya en enormes corrientes de agua, lodo y escombros.
La policía nepalí informó que había recuperado 157 cuerpos, mientras que las autoridades chinas reportaron otros tres fallecidos en la región tibetana de Gyirong. China también informó preliminarmente de 265 personas desaparecidas, aunque advirtió que sus cifras todavía estaban en proceso de verificación.
La emergencia continúa y las autoridades temen que el número de víctimas aumente conforme los equipos de rescate puedan acceder a las zonas más afectadas.
Inundaciones arrasan localidades en Nepal
Uno de los puntos más golpeados fue el distrito de Rasuwa, en Nepal, donde el río Bhotekoshi se desbordó y arrasó viviendas, carreteras, vehículos e infraestructura.
Videos verificados muestran la magnitud de la corriente, con enormes cantidades de agua y lodo avanzando por los valles y llevándose construcciones completas.
Las autoridades también reportaron daños en los distritos de Nuwakot y Dhading.
El terreno montañoso dificulta las labores de rescate, mientras que varios caminos y puentes quedaron destruidos. En algunas zonas afectadas, las condiciones no permitían que los helicópteros aterrizaran, lo que complicaba todavía más el traslado de equipos y ayuda humanitaria.
Las autoridades nepalíes pidieron a los habitantes de zonas cercanas a los ríos Bhotekoshi, Trishuli y Narayani trasladarse hacia lugares elevados ante el riesgo de nuevas crecidas.
Cientos de turistas están desaparecidos
Uno de los aspectos que más preocupación genera es la cantidad de turistas y viajeros que se encontraban en la región cuando ocurrió la inundación.
La Junta de Turismo de Nepal reportó 403 personas no localizadas, de las cuales 341 serían ciudadanos extranjeros. Entre los desaparecidos se encuentran viajeros de India, Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Canadá y Malasia, entre otros países.
Una parte de los viajeros se encontraba realizando actividades de senderismo o trasladándose hacia zonas de peregrinación.
El lago Gosaikunda, ubicado en Rasuwa, había recibido a numerosos visitantes durante el festival de Janai Purnima. También existen rutas que conectan Nepal con lugares sagrados del Tíbet, como el monte Kailash.
La combinación de turismo, peregrinaciones y actividades laborales provocó que un número importante de personas estuviera en los valles afectados cuando ocurrió la repentina crecida.
Extranjeros de varios países siguen sin ser localizados
La emergencia también ha movilizado a gobiernos extranjeros que buscan confirmar la situación de sus ciudadanos.
Entre los desaparecidos hay ciudadanos estadounidenses, australianos, británicos, canadienses, malasios y de otras nacionalidades.
Corea del Sur informó que ocho de sus ciudadanos que trabajaban en una planta hidroeléctrica permanecían desaparecidos, mientras que otros trabajadores estaban varados en la zona.
Malasia también recibió reportes sobre ciudadanos de ese país con los que se perdió contacto.
Las autoridades internacionales trabajan con las autoridades nepalíes para verificar las listas de personas desaparecidas y determinar cuántas de ellas lograron ponerse a salvo por sus propios medios.
China reporta muertos y cientos de desaparecidos en el Tíbet
Del otro lado de la frontera, las inundaciones y deslaves también afectaron la región china del Tíbet.
Las autoridades reportaron tres personas fallecidas y 265 desaparecidas en el condado de Gyirong, aunque las cifras permanecían sujetas a verificación.
El lodo y los escombros afectaron carreteras, comunicaciones y suministro eléctrico en la zona fronteriza.
El presidente chino, Xi Jinping, ordenó intensificar las operaciones de búsqueda y rescate, además de reforzar los sistemas de monitoreo y alerta para prevenir nuevos desastres.
Un terremoto de magnitud 4.4 ocurrió antes del desastre
La tragedia ocurrió después de que el Servicio Geológico de Estados Unidos registrara un sismo de magnitud 4.4 en la región, cerca de la frontera entre Nepal y el Tíbet.
El vínculo exacto entre el movimiento telúrico y la inundación todavía está bajo investigación.
Algunos funcionarios nepalíes señalaron que el sismo pudo haber contribuido a desencadenar un deslizamiento, mientras que especialistas en riesgos naturales han apuntado a una posible avalancha de hielo y roca procedente de un glaciar como detonante.
Por ello, las autoridades todavía investigan la secuencia exacta de acontecimientos que provocó la gigantesca crecida.
Una avalancha glaciar podría estar detrás de la inundación
Expertos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD) consideran que una avalancha procedente de un glaciar pudo haber bloqueado temporalmente el río Lhende Khola.
El río habría acumulado una enorme cantidad de agua, hielo, rocas y sedimentos antes de liberar una súbita crecida hacia las zonas ubicadas río abajo.
El especialista Saswata Sanyal explicó que el Lhende Khola había registrado una inundación similar en los últimos 14 meses y que en esta ocasión una avalancha de hielo y roca habría provocado una repentina liberación de agua.
El fenómeno habría convertido la corriente en una mezcla devastadora de agua, barro y grandes fragmentos de roca.
Imágenes satelitales analizadas por especialistas también muestran modificaciones importantes en las laderas de la zona, aunque las investigaciones continúan para determinar exactamente qué ocurrió.
El cambio climático vuelve más vulnerable al Himalaya
La tragedia vuelve a poner bajo la lupa los efectos del calentamiento global en la región del Himalaya.
Los especialistas advierten que el aumento de las temperaturas está acelerando el derretimiento de los glaciares y modificando las condiciones de estabilidad de las montañas.
Nepal y otros países del Hindu Kush Himalaya han registrado una aceleración en la pérdida de hielo, mientras que los fenómenos meteorológicos extremos representan una amenaza cada vez mayor para comunidades asentadas en estrechos valles.
El calentamiento puede favorecer el derretimiento de nieve y hielo, aumentar la inestabilidad de las laderas y contribuir a la formación o desbordamiento de lagos glaciares.
Esto no significa que cada inundación pueda atribuirse exclusivamente al cambio climático, pero los expertos consideran que el calentamiento global está aumentando las condiciones que favorecen determinados fenómenos extremos en la región.
Nepal pide ayuda a India y China
Ante la magnitud del desastre, el gobierno nepalí solicitó apoyo tanto a India como a China para las labores de búsqueda, rescate y atención de las personas afectadas.
El primer ministro de Nepal, Balendra Shah, pidió mantener la unidad ante la emergencia y aseguró que el gobierno asumiría la responsabilidad de las labores de rescate, atención y asistencia.
India respondió ofreciendo ayuda humanitaria y apoyo para las operaciones de rescate.
El primer ministro Narendra Modi informó que conversó con Shah y aseguró que su país estaba preparado para proporcionar asistencia a Nepal.
Carreteras, puentes y centrales hidroeléctricas quedaron destruidos
La emergencia no sólo provocó pérdidas humanas.
La fuerza de la inundación destruyó carreteras, puentes, viviendas y proyectos de infraestructura ubicados a lo largo de los ríos afectados.
También fueron reportados daños importantes en instalaciones hidroeléctricas.
La destrucción de caminos representa uno de los principales obstáculos para los equipos de emergencia, debido a que varias comunidades quedaron aisladas.
Las autoridades deberán reconstruir las vías de comunicación y restablecer servicios básicos mientras continúan buscando a las personas desaparecidas.
Una tragedia similar ocurrió el año pasado
La zona ya había sufrido un desastre relacionado con agua y hielo el año pasado.
En agosto de 2025, una inundación en el río Bhotekoshi dejó nueve personas muertas y otras 24 desaparecidas, además de destruir infraestructura crítica, incluido el puente que conecta Nepal y China.
Aquel episodio estuvo relacionado con el desbordamiento de un lago glaciar en el Tíbet.
La repetición de fenómenos extremos en una misma región ha incrementado la preocupación entre científicos y autoridades sobre la vulnerabilidad de las comunidades asentadas en los valles del Himalaya.
Rescate continúa mientras aumenta la preocupación por los desaparecidos
Los equipos de emergencia continúan trabajando entre toneladas de lodo, piedras y escombros para localizar supervivientes.
La geografía de la zona, los daños a las carreteras y el riesgo de nuevos deslaves complican las operaciones.
Nepal desplegó personal de seguridad, equipos de rescate y helicópteros, mientras China mantiene operaciones de búsqueda en su lado de la frontera.
La prioridad es localizar a las cientos de personas cuyo paradero todavía se desconoce y confirmar las listas de turistas y trabajadores extranjeros.
Con al menos 160 muertos y cientos de desaparecidos, la tragedia se perfila como uno de los peores desastres registrados recientemente en esta zona del Himalaya.
Las autoridades mantienen la alerta ante la posibilidad de nuevas inundaciones y deslaves, mientras especialistas continúan estudiando si una avalancha glaciar, el sismo y las condiciones climáticas contribuyeron a desencadenar la catástrofe.