Ueno Bank: el banco que dejó a casi 3 millones sin ahorros y derribó al presidente de Paraguay
El colapso de Ueno Bank dejó a 2.9 millones de clientes sin acceso a sus ahorros y provocó la destitución del presidente paraguayo Santiago Peña.
REDACCIÓN
El colapso de Ueno Bank, una de las principales entidades financieras digitales de Paraguay y con vínculos empresariales con el presidente Santiago Peña, desató una crisis bancaria, protestas sociales y un terremoto político que terminó con la salida del mandatario del poder.
La intervención de la institución financiera dejó a cerca de 2.9 millones de clientes sin acceso a sus cuentas y ahorros, mientras salían a la luz cuestionamientos sobre el manejo de recursos públicos, presuntos préstamos irregulares y posibles conflictos de interés relacionados con el crecimiento del banco.
La crisis escaló hasta el Congreso paraguayo. Peña presentó su renuncia el jueves 5 de noviembre, cuando avanzaba el procedimiento para someterlo a juicio político. Sin embargo, los legisladores rechazaron su dimisión y continuaron con el proceso de destitución.
Este viernes 6 de noviembre, el Senado lo declaró culpable de mal desempeño de sus funciones y aprobó su destitución con 44 votos a favor. Con ello, el vicepresidente Pedro Alliana quedó como sucesor para completar el periodo presidencial.
La caída de Peña convirtió el caso Ueno en una de las mayores crisis financieras y políticas recientes de Paraguay.
¿Qué pasó con Ueno Bank y por qué fue intervenido?
Ueno Bank se convirtió en uno de los bancos digitales de mayor crecimiento en Paraguay. La institución, perteneciente al Grupo Vázquez, llegó a reportar alrededor de 2.9 millones de clientes en un país de poco más de seis millones de habitantes.
Su expansión estuvo acompañada de estrechos vínculos empresariales y políticos con Santiago Peña, quien anteriormente había tenido participación accionaria en compañías relacionadas con el grupo propietario de la entidad.
El 2 de noviembre de 2026, el Banco Central de Paraguay ordenó iniciar el procedimiento de resolución de Ueno Bank, después de detectar un deterioro grave en sus indicadores de solvencia.
De acuerdo con la información oficial, el índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido, luego de ajustes realizados a los estados financieros durante el proceso de regularización.
La decisión provocó el congelamiento de cuentas y tarjetas, dejando a millones de usuarios sin acceso inmediato a sus recursos. Entre los afectados también se encuentran alrededor de 32 mil jubilados del Instituto de Previsión Social.
El problema no se limitó a los ahorros particulares. La institución mantenía depósitos de organismos públicos por aproximadamente 800 millones de dólares, lo que amplió la preocupación sobre el destino de los recursos estatales.
Préstamos irregulares y una investigación contra 27 directivos
La intervención bancaria abrió una investigación sobre un presunto esquema de operaciones financieras irregulares dentro del Grupo Vázquez.
La Fiscalía paraguaya investiga posibles préstamos millonarios sin garantías suficientes, transferencias entre compañías relacionadas y movimientos de recursos que habrían beneficiado a empresas vinculadas con los propietarios del banco.
Las investigaciones alcanzaron a 27 directivos y ejecutivos del grupo. Entre los principales señalados se encuentra Federico Miguel Vázquez, vicepresidente primero de Ueno y fundador del conglomerado empresarial.
Las autoridades también emitieron órdenes de captura contra ocho directivos en las primeras etapas de la investigación.
Los señalamientos incluyen posibles delitos económicos, conducta indebida en situaciones de crisis y lesión de confianza. Hasta ahora, estas acusaciones forman parte de procedimientos judiciales y no equivalen a condenas definitivas.
Los vínculos empresariales de Santiago Peña
Uno de los elementos que convirtió el problema bancario en una crisis presidencial fueron las relaciones comerciales y financieras entre Peña y el Grupo Vázquez.
Las investigaciones y denuncias legislativas señalaron que el mandatario había sido accionista de empresas relacionadas con el conglomerado, que además obtuvo contratos públicos durante su administración.
Según una investigación de Chequeado y El Surti, compañías del grupo consiguieron 145 licitaciones públicas por aproximadamente 40 millones de dólares entre 2023 y 2026.
También surgieron cuestionamientos por la presencia de recursos de instituciones estatales en Ueno Bank y por la actuación de autoridades financieras que debían supervisar las operaciones de la entidad.
La oposición acusó al presidente de posibles conflictos de interés, tráfico de influencias, enriquecimiento ilícito y administración irregular de recursos públicos. Peña rechazó los señalamientos, mientras la Fiscalía abrió investigaciones para determinar posibles responsabilidades.
Protestas y pérdida de respaldo político
El congelamiento de los ahorros provocó indignación entre los clientes y manifestaciones en Asunción y otras zonas del país.
Miles de paraguayos exigieron recuperar su dinero y demandaron explicaciones sobre la supervisión del banco, mientras jubilados y ahorradores denunciaban las dificultades para acceder a sus recursos.
La crisis también fracturó al oficialista Partido Colorado. Peña perdió el respaldo de sectores que anteriormente habían sostenido su gobierno, incluido el entorno político del expresidente Horacio Cartes, una figura con amplia influencia dentro de esa organización.
El vicepresidente Pedro Alliana también tomó distancia del mandatario y expresó públicamente su preocupación por la situación financiera del país.
La ruptura política debilitó todavía más al presidente y abrió el camino para que legisladores de oposición y del propio oficialismo impulsaran su destitución.
Peña renunció, pero el Congreso lo destituyó
El jueves 5 de noviembre, Santiago Peña anunció su renuncia mediante un mensaje difundido en redes sociales.
El mandatario argumentó que su decisión buscaba preservar la estabilidad del país y evitar una mayor confrontación política.
Sin embargo, la Cámara de Diputados rechazó aceptar su dimisión y aprobó por unanimidad iniciar el juicio político, con el propósito de impedir que abandonara el cargo mediante una renuncia y conservara los privilegios asociados a la figura de senador vitalicio.
El procedimiento continuó en el Senado, que este viernes 6 de noviembre declaró culpable a Peña por mal desempeño de sus funciones y aprobó su destitución con los votos de los 44 legisladores presentes.
El mandatario quedó fuera de la Presidencia y Pedro Alliana asumirá la jefatura del Ejecutivo para completar el periodo constitucional hasta agosto de 2028.
La destitución también impidió que Peña obtuviera la condición de senador vitalicio que habría acompañado su salida ordinaria del cargo.
¿Qué pasará con los ahorros de los clientes?
La prioridad inmediata de las autoridades paraguayas es garantizar la devolución de los depósitos y evitar que la crisis de Ueno Bank se extienda al resto del sistema financiero.
Las autoridades comenzaron a instrumentar mecanismos de devolución de recursos y sostienen que la mayoría de los depósitos cuenta con cobertura de garantía.
No obstante, la situación mantiene bajo presión a millones de usuarios, particularmente a quienes dependen de sus ahorros para cubrir gastos cotidianos y compromisos financieros.
El caso también abrió interrogantes sobre la supervisión del Banco Central, la colocación de fondos públicos en instituciones privadas y los controles aplicados al crecimiento de las entidades financieras.
La investigación judicial deberá establecer si existieron operaciones fraudulentas, responsabilidades de los directivos bancarios y participación de funcionarios públicos.
La caída de Santiago Peña no resuelve el problema financiero: casi tres millones de clientes esperan recuperar su dinero, mientras Paraguay enfrenta el desafío de esclarecer cómo una institución que llegó a concentrar una parte importante de los ahorros nacionales terminó en un procedimiento de resolución y provocó una crisis que alcanzó hasta la Presidencia.