UAM recula por los Tesla: venderá autos de casi 5 mdp y dará el dinero a estudiantes

La UAM venderá seis vehículos eléctricos comprados por casi 5 mdp y destinará el dinero a becas, tras las críticas y los paros estudiantiles.

masclaro.mx
today 04/11/2026

Por Mario Victorino

 

La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) dará marcha atrás a la compra de seis vehículos eléctricos para dependencias de la Rectoría General, luego de las críticas de estudiantes por el gasto de casi cinco millones de pesos mientras los planteles enfrentan reclamos por deficiencias en infraestructura y servicios básicos.

El rector general, Gustavo Pacheco López, anunció que las unidades serán desincorporadas y que la totalidad de los recursos obtenidos por su venta se destinará al fortalecimiento del programa de becas institucionales para el alumnado.

La decisión se dio a conocer el 2 de noviembre, en medio del paro estudiantil que se extendió a las cinco unidades académicas de la UAM. La adquisición de los vehículos se convirtió en uno de los principales focos de inconformidad, debido al contraste entre el gasto de Rectoría y las demandas de la comunidad universitaria para mejorar las condiciones de los planteles.

 

UAM gastó casi cinco millones de pesos en seis vehículos eléctricos

En un comunicado dirigido a la comunidad universitaria y a la opinión pública, la Rectoría General reconoció que durante el segundo trimestre de 2026 adquirió seis vehículos eléctricos de dos marcas distintas, por un monto total de 4 millones 922 mil 390.02 pesos.

El costo promedio por unidad fue de 820 mil 398.34 pesos. Aunque la institución sostuvo que el precio se ubicó 6% por debajo del límite autorizado por su normatividad, la compra generó cuestionamientos por la oportunidad y prioridad del gasto.

La Rectoría justificó la renovación al señalar que el parque vehicular institucional se encontraba desgastado y que la adquisición respondió a criterios técnicos, financieros y ambientales, vinculados con el Plan de Desarrollo Sostenible ante el Cambio Climático 2022-2030.

Sin embargo, el propio Gustavo Pacheco reconoció que el análisis de la compra no consideró con suficiente profundidad la sensibilidad social del momento ni contó con mecanismos explícitos de articulación con la planeación institucional.

La polémica se concentró especialmente en los vehículos Tesla adquiridos para funcionarios, aunque el comunicado oficial precisó que se trató de seis unidades eléctricas de dos marcas diferentes.

 

Rectoría suspende reglas para comprar vehículos

Además de anunciar la venta de las unidades, Pacheco López informó que el Acuerdo 03/2026, que regulaba la adquisición de vehículos institucionales, quedó suspendido desde el 2 de noviembre y será modificado para evitar que se repita una situación similar.

El rector también anunció una revisión del Acuerdo 11/2024, relacionado con las medidas de racionalidad presupuestaria y austeridad de la universidad.

El objetivo, explicó, será vincular los ahorros institucionales con la planeación y el presupuesto para mejorar y ampliar los servicios básicos que recibe la comunidad universitaria, entre ellos sanitarios, alimentación, actividades deportivas y bibliotecas.

Pacheco agregó que presentó por escrito ante la Secretaría General su decisión irrevocable de no adquirir un vehículo institucional al término de su gestión.

 

Paro de la UAM exhibió reclamos por infraestructura y seguridad

El conflicto estudiantil comenzó el 20 de octubre en la Unidad Iztapalapa, a partir de exigencias relacionadas con las condiciones de seguridad de la biblioteca y las instalaciones universitarias. Posteriormente, la suspensión de actividades se extendió a Azcapotzalco, Xochimilco, Cuajimalpa y Lerma.

Aunque la compra de los vehículos no fue el detonante inicial del paro, se convirtió en un símbolo del descontento por el uso de los recursos universitarios. Estudiantes y trabajadores cuestionaron que Rectoría destinara millones de pesos a renovar automóviles mientras persistían demandas de mantenimiento, equipamiento y servicios adecuados.

Con el anuncio de la venta, la administración universitaria reconoció el malestar generado por la decisión y ofreció canalizar el dinero recuperado a becas. Sin embargo, la medida no resuelve por sí misma las demandas que originaron las movilizaciones: la comunidad estudiantil también exige respuestas concretas sobre las condiciones de seguridad, infraestructura y servicios en las cinco unidades académicas.

La venta de los vehículos y la modificación de las reglas de austeridad serán ahora compromisos que la Rectoría deberá concretar ante una comunidad que mantiene sus exigencias sobre el destino del presupuesto universitario.