Derechohabientes se suman a la protesta del IMSS por falta de insumos y atención digna

Trabajadores del IMSS rechazan el aumento salarial, denuncian falta de insumos y exigen que el gasto en salud alcance 7% del PIB.

masclaro.mx
today 14/10/2026

Por Mario Victorino

 

Las protestas de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) crecieron y sumaron a médicos, enfermeras, camilleros, personal administrativo, trabajadores de guarderías y derechohabientes, quienes denunciaron bajos incrementos salariales, falta de medicamentos e insumos y condiciones laborales que, aseguran, afectan la calidad de la atención médica.

Durante una nueva movilización en la Ciudad de México, miles de manifestantes exigieron mejores salarios, mayor contratación de personal y un presupuesto para salud equivalente a por lo menos 7 por ciento del producto interno bruto (PIB). También reclamaron modificaciones a la Ley del Seguro Social para garantizar la viabilidad financiera de la institución.

El conflicto se intensificó en vísperas de la consulta salarial 2026-2027 convocada por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS). Los inconformes rechazaron la propuesta sindical de un aumento de 2.9 por ciento al sueldo tabular y de 3.9 por ciento a las prestaciones, y anunciaron que votarían en contra.

La movilización puso en el centro del debate una problemática que, según los trabajadores, va más allá de sus ingresos: la falta de materiales básicos, el déficit de personal y las dificultades cotidianas para brindar atención médica digna a los derechohabientes.

 

Trabajadores del IMSS rechazan el aumento salarial propuesto por el sindicato

Uno de los principales motivos de la protesta fue la propuesta de incremento salarial para el periodo 2026-2027. Los trabajadores consideraron insuficiente el aumento de 2.9 por ciento al sueldo tabular y de 3.9 por ciento a las prestaciones, por lo que anunciaron que participarían en la consulta sindical para votar en contra.

Además, cuestionaron la legalidad del proceso y sostuvieron que la consulta “está viciado de origen” porque, según señalaron, no se cumplieron los plazos establecidos legalmente.

Una enfermera del Hospital General de Zona número 30, ubicado en Iztacalco, explicó que el aumento que recibiría sería mínimo frente a sus necesidades económicas. De acuerdo con su testimonio, el incremento quincenal sería de apenas 107 pesos, de los cuales 40 se destinarían a su cuenta de ahorro para el retiro.

“Eso es un insulto al trabajo que realizamos”, expresó la trabajadora, quien señaló que es madre soltera y sostiene los gastos de dos hijos que estudian en distintos niveles educativos.

La inconformidad también alcanzó a otros sectores del instituto. Personal de enfermería, médicos, trabajadores sociales, camilleros, operadores de ambulancias, empleados de intendencia y administrativos se sumaron a las movilizaciones para exigir que sus condiciones laborales sean atendidas.

 

Falta de medicamentos e insumos: trabajadores alertan sobre la atención a pacientes

La carencia de materiales médicos fue otra de las principales denuncias durante la movilización. Los trabajadores afirmaron que en sus centros laborales enfrentan dificultades para conseguir insumos básicos y que la falta de personal incrementa la carga de trabajo.

José, estudiante de enfermería y trabajador del Hospital General de Zona número 32, señaló que las condiciones actuales complican la atención de los pacientes.

“No hay jeringas, alcohol ni pañales, también falta personal; nos toca atender 20 pacientes en 12 horas de servicio, así no se puede brindar una atención de calidad”, afirmó.

Otra trabajadora del IMSS denunció que las ausencias por enfermedad o vacaciones no siempre se cubren, lo que obliga al personal disponible a asumir más responsabilidades. También señaló que, desde su perspectiva, la calidad de algunos insumos ha disminuido.

Los testimonios describen problemas que, de acuerdo con los manifestantes, afectan tanto a los empleados como a los derechohabientes. La falta de materiales y de personal puede dificultar las labores cotidianas y aumentar la presión sobre quienes trabajan en hospitales y unidades médicas.

Las denuncias corresponden a experiencias reportadas por los trabajadores participantes en la protesta; para establecer su alcance en todo el instituto sería necesario contar con información oficial sobre el abastecimiento de insumos, las vacantes y las cargas de trabajo por unidad médica.

 

Exigen que el presupuesto de salud alcance al menos 7% del PIB

Las demandas de los manifestantes rebasaron el aumento salarial y se extendieron a la política de financiamiento del sistema sanitario.

Los trabajadores exigieron que el gasto destinado a salud represente al menos 7 por ciento del PIB y reclamaron modificaciones a la Ley del Seguro Social que permitan garantizar la viabilidad financiera del IMSS.

La exigencia busca colocar el financiamiento sanitario en el centro de la discusión presupuestaria. Para los inconformes, la falta de recursos suficientes se refleja en problemas de abastecimiento, contratación de personal y condiciones laborales.

El planteamiento también involucra a los derechohabientes, quienes dependen de la disponibilidad de médicos, medicamentos, equipo y materiales para recibir atención oportuna.

Sin embargo, alcanzar una proporción determinada del PIB no resolvería automáticamente todos los problemas denunciados. La distribución del presupuesto, la contratación de trabajadores, los mecanismos de compra y la administración de los recursos también serían factores decisivos para mejorar los servicios.

 

“Los héroes del Covid” denuncian sentirse olvidados

Durante la marcha, algunos trabajadores utilizaron trajes blancos de protección biológica para recordar el papel que desempeñaron durante la pandemia de Covid-19.

Con consignas como “ya volvieron a salir los héroes del covid”, los manifestantes contrastaron el reconocimiento que recibieron durante la emergencia sanitaria con las condiciones salariales y laborales que aseguran enfrentar actualmente.

Una de las frases que generó mayor identificación entre los ciudadanos que observaron el recorrido fue: “No te vayas a enfermar, porque no hay material”.

Los trabajadores sostienen que las dificultades para conseguir insumos y cubrir las ausencias de personal repercuten directamente en la atención médica. También afirmaron que su movimiento no tiene un trasfondo partidista, sino que responde a problemas que enfrentan cotidianamente en sus centros laborales.

 

Derechohabientes y sindicatos se suman a la protesta

La movilización también contó con la participación de derechohabientes, quienes expresaron su preocupación por las deficiencias que, según señalaron, han experimentado al buscar atención médica.

A la protesta se sumaron representantes de organizaciones y sindicatos de distintos sectores, entre ellos la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, el ISSSTE, el Sistema de Transporte Colectivo Metro, Petróleos Mexicanos, el sector eléctrico y el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana.

También participaron estudiantes de la UNAM y trabajadores eventuales del Hospital General de México que fueron contratados durante la pandemia y que, según los manifestantes, todavía no han obtenido una plaza de base.

La presencia de estos grupos amplió el alcance de la movilización y mostró que las inconformidades no se limitan al personal médico. Los participantes vincularon sus demandas con la precariedad laboral, la estabilidad en el empleo y el acceso a servicios públicos de calidad.

 

Protesta contra el liderazgo sindical de Rafael Olivos

Durante el recorrido, los manifestantes también dirigieron consignas contra Rafael Olivos, dirigente del SNTSS y diputado suplente por Morena, a quien cuestionaron por la propuesta salarial y el proceso de consulta.

Los inconformes sostuvieron que el procedimiento debía cumplir con los plazos legales y garantizar que la base trabajadora pudiera expresar su decisión sobre el aumento ofrecido.

La inconformidad con la dirigencia sindical se convirtió así en otro componente del conflicto. Además de reclamar mejores condiciones laborales al instituto, los trabajadores exigieron que su representación defienda sus demandas y que el proceso de consulta sea transparente.

La votación sobre el incremento salarial representa un punto clave para determinar el rumbo inmediato del movimiento. Un rechazo de la propuesta podría elevar la presión sobre el sindicato y la dirección del IMSS para revisar las condiciones de la negociación.

 

Miles de trabajadores marchan hacia las oficinas centrales del IMSS

La movilización comenzó alrededor de las 16 horas, cuando contingentes procedentes de más de una decena de estados avanzaron desde las inmediaciones del Centro Médico Nacional Siglo XXI hacia las oficinas centrales del IMSS, en Paseo de la Reforma.

Los participantes llegaron de entidades como Morelos, Puebla, Querétaro y Guerrero, además de Toluca y otras zonas del Valle de México.

El recorrido duró aproximadamente dos horas y media. Los manifestantes avanzaron por la avenida Baja California, se incorporaron a Insurgentes Sur y ocuparon ambos sentidos de la vialidad hasta llegar a Reforma, donde realizaron un mitin.

Durante el acto, advirtieron que las movilizaciones podrían continuar cada 15 días si no hay avances en sus demandas.

Por su parte, el gobierno de la Ciudad de México informó que la manifestación se desarrolló de manera pacífica y con saldo blanco. Elementos de la Subsecretaría de Control de Tránsito realizaron cortes y ajustes a la circulación para facilitar el desplazamiento de los contingentes.

 

¿Qué sigue para el conflicto laboral en el IMSS?

La consulta salarial 2026-2027 se convirtió en el siguiente punto de atención para los trabajadores inconformes. La votación permitiría conocer el respaldo de la base a la propuesta de incremento salarial, aunque las demandas del movimiento incluyen asuntos que van más allá de las percepciones económicas.

Los manifestantes anunciaron que mantendrán la presión si no reciben respuestas sobre salarios, insumos, personal y financiamiento de la salud pública.

El conflicto también plantea un desafío para el IMSS y el SNTSS: atender las inconformidades sin limitar la negociación a un porcentaje de aumento salarial, pues los trabajadores han colocado en la discusión la calidad de los servicios, el abastecimiento y las condiciones en las que se brinda atención a millones de derechohabientes.

La movilización dejó un mensaje central: el personal exige que las mejoras laborales vayan acompañadas de condiciones materiales suficientes para desempeñar sus funciones. Si las negociaciones no avanzan, las protestas podrían extenderse y mantener bajo presión a la dirección del instituto y a su representación sindical.