“No nos vamos”: encapuchados toman la Prepa 1 y lanzan ultimátum a la UNAM
Prepa 1 de la UNAM suspendió clases tras un intento de toma de encapuchados; la SSC vigiló el exterior y la Universidad inició una investigación.
Por Mario Victorino
La Escuela Nacional Preparatoria 1 “Gabino Barreda” de la UNAM, ubicada en la colonia Potrero de San Bernardino, alcaldía Xochimilco, permanece tomada por un grupo de jóvenes encapuchados que exige la atención de sus demandas y, entre ellas, la destitución de un profesor. Los manifestantes aseguran que no abandonarán las instalaciones hasta obtener una respuesta de las autoridades universitarias y anunciaron que permanecerán durante toda la noche dentro del plantel.
La toma ocurre después de una jornada marcada por momentos de tensión, un forcejeo entre estudiantes y autoridades y la presencia de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) en las inmediaciones de la preparatoria. Un video del enfrentamiento comenzó a circular ampliamente en redes sociales y generó indignación entre integrantes de la comunidad estudiantil, mientras las autoridades universitarias buscan contener el conflicto y conocer las circunstancias en las que se produjeron los hechos.
La situación representa una escalada respecto al reporte inicial, cuando la SSC informó que alrededor de 20 alumnos encapuchados se encontraban dentro del plantel y advertían que podrían tomar las instalaciones si sus demandas no eran atendidas. Horas después, los jóvenes concretaron la ocupación y comunicaron que permanecerían en la escuela hasta recibir una respuesta.
¿Por qué tomaron la Prepa 1 de la UNAM?
Los jóvenes que mantienen la toma señalan como una de sus principales exigencias la destitución de un profesor, aunque el conflicto también está relacionado con otras demandas que los estudiantes han planteado previamente a las autoridades del plantel.
La protesta ocurre en un contexto de inconformidad dentro de la comunidad de la Preparatoria 1, donde estudiantes han presentado peticiones relacionadas con las condiciones de seguridad y con presuntos casos que, según los manifestantes, no han recibido una respuesta satisfactoria por parte de las autoridades.
Los jóvenes sostienen que permanecerán dentro de las instalaciones hasta que exista una respuesta a sus exigencias. Por ello, la toma no sería únicamente una protesta momentánea, sino una medida de presión para obligar a las autoridades de la UNAM a establecer un diálogo y atender las demandas que dieron origen a la movilización.
Hasta el momento, las autoridades universitarias no han anunciado públicamente la destitución del profesor señalado ni han confirmado que esa medida vaya a adoptarse. Cualquier decisión deberá derivarse de los procedimientos institucionales correspondientes.
Video de forcejeo provoca indignación
Uno de los elementos que elevó la tensión durante la jornada fue la difusión de un video en el que se observa un forcejeo entre estudiantes y autoridades dentro de las instalaciones de la Preparatoria 1.
Las imágenes rápidamente comenzaron a circular en redes sociales y provocaron reacciones entre estudiantes y miembros de la comunidad universitaria. Los manifestantes utilizaron el episodio para reforzar sus reclamos y cuestionar la actuación de las autoridades durante el intento de toma.
Sin embargo, el video por sí solo no permite establecer todas las circunstancias que precedieron al enfrentamiento ni determinar responsabilidades individuales. La UNAM ha señalado que los hechos serán investigados para establecer qué ocurrió y quiénes participaron.
La difusión de las imágenes también contribuyó a incrementar la presión sobre las autoridades universitarias, particularmente porque el conflicto dejó de concentrarse únicamente en las demandas estudiantiles y pasó a incluir cuestionamientos sobre la forma en que se respondió al intento de ocupación.
Estudiantes permanecerán toda la noche en el plantel
Los jóvenes que mantienen la toma aseguraron que pasarán la noche dentro de la Preparatoria 1 y que no tienen previsto abandonar las instalaciones mientras no exista una respuesta a sus demandas.
La permanencia de los manifestantes mantiene suspendidas las actividades del plantel y abre un escenario de negociación entre los estudiantes y las autoridades de la UNAM. La principal incógnita será si durante las próximas horas se establece una mesa de diálogo que permita avanzar en la solución del conflicto.
Hasta ahora, no se ha informado de un operativo para desalojar a los jóvenes. La SSC mantiene presencia en el exterior del inmueble, mientras que la Universidad deberá determinar los mecanismos institucionales para atender la protesta.
La permanencia durante la noche también implica que las actividades académicas del siguiente día podrían verse afectadas si la toma continúa. Cualquier modificación al calendario escolar tendrá que ser comunicada oficialmente por la dirección del plantel o por las autoridades de la Escuela Nacional Preparatoria.
SSC mantiene vigilancia afuera de la Prepa 1
La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México acudió al plantel luego de recibir el reporte sobre el ingreso de personas encapuchadas. Inicialmente, la dependencia informó que aproximadamente 20 alumnos se encontraban dentro de las instalaciones y que habían advertido con tomar la escuela si sus demandas no eran atendidas.
Los elementos de la SSC permanecieron en el exterior del inmueble con la finalidad de mantener la seguridad en la zona y responder ante cualquier eventualidad. La corporación no informó sobre un ingreso de policías al plantel ni sobre un operativo de desalojo.
La presencia de la policía capitalina ocurre mientras el conflicto permanece dentro del ámbito universitario. La UNAM cuenta con mecanismos propios para atender las demandas estudiantiles y determinar, mediante sus procedimientos, las posibles responsabilidades derivadas de los hechos.
UNAM deberá responder a las demandas
El conflicto coloca nuevamente a las autoridades de la UNAM frente a una protesta estudiantil que exige respuestas concretas. En este caso, la demanda de destitución de un profesor constituye uno de los principales puntos de presión de los jóvenes que mantienen ocupada la Preparatoria 1.
La Universidad tendrá que determinar cuáles de las acusaciones planteadas cuentan con elementos para iniciar procedimientos formales y, en su caso, qué medidas pueden adoptarse conforme a la normativa universitaria. La existencia de una exigencia estudiantil no implica automáticamente que la persona señalada sea responsable de alguna conducta irregular.
Al mismo tiempo, la institución deberá atender las inquietudes de los estudiantes para evitar que la protesta se prolongue y afecte las actividades académicas. El desafío inmediato será encontrar una vía de diálogo que permita atender las demandas sin que el conflicto escale.
Por ahora, los jóvenes encapuchados mantienen la toma de la Preparatoria 1 de la UNAM en Xochimilco y aseguran que permanecerán en el plantel durante toda la noche. La exigencia de destituir a un profesor, la indignación generada por el video del forcejeo y la suspensión de actividades mantienen abierto el conflicto, mientras las autoridades universitarias analizan cómo responder a la protesta.