“Ningún derecho está garantizado”: el mensaje de Brugada a 58 años de Tlatelolco

Clara Brugada alertó por el autoritarismo a 58 años de Tlatelolco y llamó a defender libertades, derechos y la memoria de las víctimas.

masclaro.mx
today 02/10/2026

Por Mario Victorino

 

A 58 años de la masacre de Tlatelolco, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, advirtió sobre el posible resurgimiento de “los viejos fantasmas del autoritarismo y la violencia” y llamó a construir una alianza entre distintos sectores de la sociedad para defender las libertades y los derechos.

Durante el acto conmemorativo por el 2 de octubre de 1968, realizado en la Plaza de las Tres Culturas, la mandataria capitalina convocó a jóvenes, mujeres, trabajadores y otros sectores sociales a formar una alianza progresista que, en sus palabras, permita enfrentar al fascismo.

Brugada participó en la ceremonia junto con exintegrantes del Consejo Nacional de Huelga y miembros del Comité 68 ProLibertades Democráticas, frente a la estela dedicada a la memoria de las víctimas de la represión estudiantil.

 

Brugada llama a defender libertades y derechos

La jefa de Gobierno planteó la necesidad de mantener una alianza entre las instituciones y la sociedad para enfrentar fenómenos que, según señaló, amenazan las libertades públicas.

“Una alianza entre el gobierno y el pueblo para defender nuestras libertades y derechos; a enfrentar unidos el odio, el racismo, la misoginia y la persecución de quien piensa distinto”.

Su discurso vinculó la memoria del movimiento estudiantil de 1968 con los desafíos políticos y sociales actuales.

Brugada sostuvo que quienes actualmente gobiernan la Ciudad de México y el país se consideran herederos de las luchas sociales que antecedieron al movimiento de 1968.

De acuerdo con la mandataria, la llamada Cuarta Transformación también tiene sus raíces en esas luchas y, por ello, existe una obligación de acompañar a las víctimas y sobrevivientes del 2 de octubre en sus demandas de justicia, verdad y reparación.

 

Gobierno de CDMX respaldará Fiscalía para crímenes del pasado

Durante el acto, Brugada ofreció el respaldo del Gobierno de la Ciudad de México para colaborar en la integración de la Fiscalía Especial para Procesar los Crímenes Políticos y Sociales del Pasado, propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum.

La mandataria capitalina señaló que su administración apoyará “en lo que sea necesario” para avanzar en ese proceso.

La propuesta busca reabrir la discusión sobre la investigación y procesamiento de hechos de violencia política ocurridos durante distintas etapas de la historia contemporánea de México.

El anuncio se produjo precisamente en el aniversario de la masacre de Tlatelolco, uno de los episodios más emblemáticos de la represión política del Estado mexicano durante el siglo XX.

 

Félix Hernández Gamundi reclama verdad jurídica sobre Tlatelolco

Durante la ceremonia también intervino Félix Hernández Gamundi, uno de los dirigentes del movimiento estudiantil de 1968.

Hernández Gamundi recordó el proceso judicial contra el expresidente Luis Echeverría Álvarez, quien fue acusado por hechos relacionados con la represión política de aquella época.

El exdirigente estudiantil sostuvo que Echeverría permaneció dos años en prisión domiciliaria y posteriormente obtuvo libertad condicional, pero enfatizó que, desde su perspectiva, nunca fue exonerado.

Hernández Gamundi reclamó que la llamada verdad histórica sobre los hechos debe coincidir con la verdad jurídica.

“La verdad histórica tiene que coincidir con la verdad jurídica”.

El exdirigente también cuestionó que los integrantes del movimiento estudiantil que fueron encarcelados terminaran con sentencias que, según afirmó, nunca fueron anuladas mediante una declaración de inocencia.

Recordó que varios dirigentes recibieron condenas de ocho, 12, 14 y hasta 16 años de prisión, y afirmó que posteriormente fueron liberados bajo la figura de “libertad bajo protesta”.

 

“No nos declararon inocentes”, señala exdirigente del 68

Hernández Gamundi sostuvo que las sentencias contra los dirigentes estudiantiles permanecen vigentes y reclamó que el Estado mexicano avance en el reconocimiento jurídico de lo ocurrido.

Su intervención también tuvo un llamado político a la organización social.

Advirtió que existen amenazas para el país y sostuvo que la defensa de la nación no puede depender exclusivamente del gobierno federal.

“La defensa va a ocurrir única y exclusivamente con la participación organizada del pueblo”.

El planteamiento recuperó uno de los elementos centrales de la conmemoración del 2 de octubre: la reivindicación de la participación ciudadana como mecanismo de defensa de las libertades conquistadas a partir de las luchas sociales.

 

Comité 68 llama a los jóvenes a enfrentar el avance del neofascismo

Por su parte, Marisol Vásquez Jiménez, integrante del Comité 68 ProLibertades Democráticas, dirigió parte de su mensaje a las nuevas generaciones.

Vásquez advirtió que los derechos conquistados por generaciones anteriores no deben considerarse garantizados de manera permanente.

“Ningún derecho conquistado en el pasado está garantizado en el futuro”.

La integrante del Comité 68 también hizo referencia al avance de lo que calificó como “neofascismo” en distintas partes del mundo y llamó a las nuevas generaciones a asumir un papel activo para evitar retrocesos en materia de derechos y libertades.

Su mensaje planteó la memoria histórica del 68 no solamente como un ejercicio de recuerdo de las víctimas, sino como una advertencia sobre los riesgos de la pérdida de libertades.

 

El 68 aceleró la democratización de México, señala Felipe Ávila

Durante la ceremonia también participó Felipe Ávila Espinosa, director del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM).

El historiador señaló que el movimiento de 1968 contribuyó a acelerar el proceso democrático mexicano y la ampliación de libertades y derechos.

Ávila ubicó al movimiento estudiantil dentro de una trayectoria más amplia de movilizaciones sociales ocurridas durante el siglo XX.

Entre ellas mencionó las luchas de ferrocarrileros, maestros y médicos durante la década de 1950, movimientos que antecedieron al 68 y que, de acuerdo con su interpretación, contribuyeron a crear las condiciones para posteriores transformaciones políticas.

El director del INEHRM sostuvo además que, sin el movimiento estudiantil de 1968, a la izquierda mexicana le habría resultado más difícil llegar posteriormente al poder mediante las urnas.

 

2 de octubre: una herida que continúa en la memoria nacional

La ceremonia se realizó frente a la estela dedicada a las víctimas de Tlatelolco, en la Plaza de las Tres Culturas, lugar donde el 2 de octubre de 1968 se desarrolló el mitin estudiantil que terminó con una operación de las fuerzas de seguridad.

La cifra exacta de personas asesinadas aquella noche continúa siendo objeto de investigaciones y discusión histórica.

El episodio, sin embargo, se convirtió en uno de los principales símbolos de la represión política en México y marcó la relación entre el Estado y los movimientos sociales durante las décadas posteriores.

La conmemoración de este 2 de octubre estuvo marcada por los llamados a mantener viva la memoria de las víctimas y avanzar en las investigaciones relacionadas con los crímenes políticos y sociales del pasado.

Al finalizar el acto se realizó un minuto de silencio y una guardia de honor frente a la estela. El Gobierno de la Ciudad de México también colocó una ofrenda institucional en memoria de las víctimas.

 

Brugada reivindica el legado del movimiento del 68

A 58 años de Tlatelolco, el mensaje de Brugada colocó nuevamente al movimiento estudiantil como un referente político para el presente.

Su llamado a construir una alianza entre gobierno y sociedad para defender derechos y libertades estuvo acompañado por una reivindicación de las luchas sociales que antecedieron y sucedieron al 68.

Mientras los integrantes del Comité 68 reclamaron justicia y verdad jurídica, el INEHRM destacó la influencia histórica del movimiento en la democratización del país.

La conmemoración volvió así a poner sobre la mesa las distintas dimensiones del 2 de octubre: la memoria de las víctimas, las responsabilidades del Estado, las demandas de justicia pendientes y el impacto que el movimiento estudiantil tuvo en la evolución política de México.

A 58 años de aquella jornada, Tlatelolco continúa siendo un referente de la lucha por las libertades y un episodio central para entender la historia política contemporánea del país.