Casi 20% de jóvenes tampoco estudia ni trabaja: la otra alerta educativa de México

México redujo el rezago educativo, pero 40% de jóvenes no termina la media superior; Chiapas alcanza 69%, según la OCDE.

masclaro.mx
today 30/09/2026

Por Mario Victorino

 

México redujo de manera importante el porcentaje de jóvenes que no concluyen la educación media superior durante la última década, pero el país todavía enfrenta el mayor rezago entre las naciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

De acuerdo con el reporte Panorama de la Educación 2026 (Education at a Glance 2026), publicado por la OCDE, 39.6% de las personas de entre 25 y 34 años en México no había alcanzado la educación media superior en 2025. La proporción equivale aproximadamente a cuatro de cada 10 jóvenes adultos.

Aunque el indicador representa una mejora considerable respecto de 2015, cuando alcanzaba 55%, México continúa muy por encima del promedio de la OCDE, que se ubicó en 12% en 2025.

En otras palabras, mientras México consiguió reducir en alrededor de 15 puntos porcentuales la proporción de jóvenes adultos sin estudios de media superior en diez años, la distancia respecto del promedio internacional sigue siendo amplia.

 

México redujo el rezago, pero sigue en el último lugar de la OCDE

El dato muestra una paradoja en la evolución educativa del país: hubo una reducción significativa del rezago, pero el avance no fue suficiente para modificar la posición de México dentro de la OCDE.

En 2015, 55% de los mexicanos de entre 25 y 34 años no había terminado la educación media superior. Para 2025, el porcentaje descendió a 40%.

La OCDE señala expresamente que México tuvo la proporción más alta de jóvenes adultos sin educación media superior tanto en 2015 como en 2025 entre los países de la organización.

El promedio de la OCDE también mejoró durante ese periodo: pasó de 17% a 12%.

Esto significa que México avanzó, pero la brecha con el conjunto de los países desarrollados continuó siendo considerable.

El propio perfil educativo de México elaborado por la OCDE coloca en 39.6% la proporción de personas de 25 a 34 años con estudios por debajo del nivel medio superior, uno de los porcentajes más elevados entre los países y economías con datos disponibles.

 

La brecha educativa también se dispara dentro de México

El problema no se distribuye de manera uniforme en el territorio nacional.

El reporte de la OCDE identifica una diferencia de 37 puntos porcentuales entre las entidades con los niveles más bajo y más alto de población adulta sin educación media superior.

En Ciudad de México, 32% de los adultos se encuentra por debajo de ese nivel educativo, mientras que en Chiapas la proporción llega a 69%.

La diferencia muestra que el rezago educativo tiene una dimensión territorial particularmente marcada.

Mientras en la capital del país aproximadamente uno de cada tres adultos no alcanzó la educación media superior, en Chiapas la proporción se acerca a siete de cada 10.

La OCDE utiliza estas diferencias regionales como evidencia de que el acceso y la trayectoria educativa no presentan las mismas condiciones en todas las regiones de México.

 

Apenas 31.3% de los jóvenes de 25 a 34 años alcanzó la media superior

El indicador también puede observarse desde el lado contrario.

En 2025, únicamente 31.3% de los mexicanos de entre 25 y 34 años había alcanzado la educación media superior o una formación postsecundaria no terciaria, de acuerdo con el perfil de México de la OCDE.

Ese porcentaje se encuentra entre los más bajos de los países y economías analizados por el organismo.

La situación es distinta cuando se analiza la educación terciaria: 29% de los jóvenes mexicanos de 25 a 34 años había alcanzado ese nivel en 2025.

La proporción también se encuentra entre las más bajas de la OCDE, donde el acceso a estudios superiores es considerablemente mayor.

Así, el problema educativo mexicano no se concentra únicamente en el acceso a universidades. Una parte importante de los jóvenes tampoco consigue completar el nivel previo, lo que limita la continuidad de sus trayectorias académicas.

 

Menos jóvenes están fuera de la escuela y el trabajo, pero México sigue por encima del promedio

Otro de los indicadores incluidos en el Panorama de la Educación 2026 corresponde a los jóvenes que no estudian, no trabajan ni reciben capacitación, conocidos internacionalmente como población NEET.

En México, 19.3% de las personas de 18 a 24 años se encontraba en esta situación en 2025, frente a 14.1% en promedio entre los países de la OCDE.

El porcentaje mexicano también representa una reducción frente a años anteriores, pero el país permanece por encima del promedio internacional.

La situación es todavía más marcada entre las personas de 25 a 29 años, grupo en el que 24% se encontraba fuera del empleo, la educación o la capacitación en 2025, frente a 16.3% promedio de la OCDE.

El indicador presenta además una diferencia importante por género. Entre las mujeres de 18 a 24 años, 28.9% no estudiaba ni trabajaba en 2025, mientras que entre los hombres el porcentaje fue de 9.6%.

 

México también registra baja matrícula entre adolescentes

El rezago aparece desde edades anteriores.

La OCDE reportó que en 2024 la tasa de matrícula de jóvenes de 15 a 19 años fue de 60.8% en México, una de las más bajas entre los países y economías con datos disponibles.

Este dato resulta relevante porque corresponde precisamente al rango de edad en el que buena parte de los estudiantes debería encontrarse cursando o concluyendo la educación media superior.

La combinación de una matrícula relativamente baja en ese grupo de edad y el elevado porcentaje de adultos jóvenes que no alcanzaron el nivel medio superior ayuda a dimensionar uno de los principales desafíos de la trayectoria educativa mexicana.

 

El rezago educativo tiene consecuencias que van más allá de las aulas

La OCDE señala que el nivel educativo está estrechamente relacionado con las habilidades y con las oportunidades económicas.

A escala de la organización, más de cuatro de cada cinco adultos que presentan niveles altos de habilidades en comprensión lectora, matemáticas y resolución adaptativa de problemas cuentan con una formación terciaria. Al mismo tiempo, las personas con educación por debajo de la media superior representan menos de 1% de ese grupo de alta competencia.

Esto no significa que el nivel educativo determine por sí solo las capacidades de una persona, pero sí muestra la fuerte relación que existe entre las trayectorias educativas y el desarrollo de habilidades.

En el caso mexicano, el rezago en educación media superior se combina además con una baja proporción de jóvenes que llegan a la educación terciaria.

La OCDE reporta que sólo 22.2% de los adultos de 25 a 64 años cuenta con educación terciaria en México, frente a 42.7% en promedio entre los países de la organización.

 

Una mejora que todavía no cierra la brecha

Los datos del Panorama de la Educación 2026 muestran que México sí ha conseguido reducir el rezago educativo durante la última década.

Pasar de 55% a cerca de 40% de jóvenes adultos sin educación media superior representa un avance de aproximadamente 15 puntos porcentuales.

Sin embargo, el promedio de la OCDE se encuentra en 12%, por lo que México todavía enfrenta una diferencia de casi 28 puntos porcentuales respecto del conjunto de la organización.

La dimensión territorial agrega otro desafío: la diferencia entre Chiapas y Ciudad de México alcanza 37 puntos porcentuales entre los adultos que no cuentan con educación media superior.

A ello se suma que casi una quinta parte de los jóvenes de 18 a 24 años no estudia, no trabaja ni recibe capacitación.

Los datos dibujan así un sistema educativo en el que ha habido avances, pero donde la permanencia y conclusión de la educación media superior continúan siendo uno de los principales pendientes para México.