México rompe la barrera de los 130 millones; el dato sobre los nacimientos sorprende
México alcanzó 130.9 millones de habitantes en 2025, pero su crecimiento se desaceleró y la fecundidad continúa a la baja.
Por Mario Victorino
México superó la barrera de los 130 millones de habitantes, pero el crecimiento de la población perdió velocidad y la fecundidad continúa en descenso, dos fenómenos que están modificando la estructura demográfica del país.
De acuerdo con los resultados de la Encuesta Intercensal (EIC) 2025, difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2025 residían en México 130 millones 911 mil 314 personas.
La cifra confirma que México continúa siendo uno de los países más poblados del mundo, pero también muestra una transformación demográfica que se ha venido consolidando durante las últimas décadas: hay un menor ritmo de crecimiento poblacional, nacen menos hijos y aumenta progresivamente el peso de los grupos de mayor edad.
México crece a su menor ritmo en dos décadas
Uno de los datos más relevantes de la Encuesta Intercensal 2025 es la velocidad con la que está aumentando la población.
Entre 2020 y 2025, México registró una tasa de crecimiento promedio anual de 0.7%, de acuerdo con los resultados presentados por el INEGI.
Ese ritmo es inferior al observado al comienzo de la década y representa el crecimiento poblacional más bajo de las últimas dos décadas. En otras palabras, México sigue sumando habitantes, pero lo hace a una velocidad considerablemente menor que en años anteriores.
La cifra resulta especialmente significativa porque durante buena parte del siglo XX el país experimentó un rápido crecimiento demográfico. La reducción progresiva de la fecundidad, junto con otros cambios en mortalidad y migración, modificó esa tendencia.
El resultado es una población que continúa aumentando en términos absolutos, pero cuyo crecimiento natural se ha desacelerado.
Cada vez menos hijos por mujer
El otro gran cambio ocurre en la fecundidad.
La Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2023 del INEGI estimó una tasa global de fecundidad de 1.60 hijas e hijos por mujer de 15 a 49 años.
La cifra representa una reducción importante respecto de 2018, cuando el indicador se ubicó en 2.07 hijos por mujer.
El descenso de la fecundidad es uno de los principales factores detrás de la desaceleración del crecimiento poblacional mexicano.
La tendencia tampoco es reciente. El Consejo Nacional de Población (Conapo) ha documentado durante los últimos años una reducción sostenida de la fecundidad y un crecimiento cada vez más lento de la población. En sus proyecciones, el organismo estima que México mantendrá un crecimiento moderado durante los próximos años antes de alcanzar un máximo poblacional y comenzar posteriormente una etapa de descenso.
Una población que comienza a envejecer
La reducción de los nacimientos también tiene consecuencias sobre la estructura por edades.
Cuando nacen menos niños durante periodos prolongados, disminuye gradualmente el peso relativo de las generaciones jóvenes, mientras las personas adultas y mayores representan una proporción cada vez mayor de la población.
El Conapo ha advertido que México atraviesa precisamente esta transición. Para 2025 estimaba alrededor de 17 millones de personas de 60 años y más, grupo que continuará aumentando durante las próximas décadas.
Esto significa que el país tendrá que responder a una población con necesidades diferentes a las de décadas anteriores, particularmente en materia de salud, pensiones, cuidados, vivienda, movilidad y empleo.
Al mismo tiempo, la disminución de la población infantil modificará la demanda de servicios educativos. El propio Conapo estimó que entre 2025 y 2030 disminuirá la demanda potencial de educación primaria en más de 626 mil estudiantes, como consecuencia de la reducción de la población infantil.
La población no disminuye todavía
Aunque el descenso de la fecundidad ha generado titulares sobre un posible "declive demográfico", los datos actuales no significan que México ya esté perdiendo población.
Por el contrario, la EIC 2025 muestra que el país tenía 130.9 millones de habitantes.
La diferencia está en el ritmo de crecimiento. México todavía aumenta su población, pero lo hace mucho más lentamente que en décadas anteriores.
El Conapo proyecta que la población mexicana continuará creciendo durante los próximos años. De acuerdo con sus estimaciones, México podría alcanzar alrededor de 138 millones de habitantes en 2030 y llegar a un máximo cercano a 147 millones hacia 2052, antes de iniciar un descenso en el volumen total de población.
Estas cifras son proyecciones y, por lo tanto, pueden modificarse conforme cambien variables como fecundidad, mortalidad y migración.
La transición demográfica cambia las prioridades
El nuevo escenario demográfico plantea retos distintos a los que México enfrentó durante el periodo de mayor crecimiento poblacional.
Durante décadas, una de las principales preocupaciones fue atender el rápido aumento de la población infantil y joven. Ahora, la reducción de los nacimientos abre una etapa en la que también será necesario atender el envejecimiento de la población.
Esto tendrá efectos en escuelas, universidades, mercado laboral, sistemas de salud, vivienda, transporte y políticas de cuidados.
La transición también puede generar oportunidades. El Conapo ha señalado que un crecimiento poblacional más lento y una fecundidad moderadamente baja pueden permitir concentrar mayores esfuerzos y recursos en mejorar las condiciones de vida de la población infantil, así como en educación y prevención de enfermedades.
Pero el cambio demográfico también exige anticipar el aumento futuro de la población adulta mayor y las necesidades asociadas con una sociedad más longeva.
México entra en una nueva etapa demográfica
Los 130 millones 911 mil 314 habitantes registrados en 2025 representan mucho más que una cifra sobre el tamaño de la población mexicana.
El dato refleja un país que continúa creciendo, pero que lo hace a un ritmo cada vez menor. La reducción de la fecundidad —de 2.07 hijos por mujer en 2018 a 1.60 en 2023— es uno de los indicadores más claros de esa transformación.
La Encuesta Intercensal 2025 permite observar esta transición con una fotografía más actualizada de la población, sus características y su distribución. El levantamiento se realizó entre octubre y noviembre de 2025 y tuvo como objetivo actualizar la información que había sido obtenida mediante el Censo de Población y Vivienda 2020.
Así, mientras México se acerca a una población de 131 millones de personas, el desafío demográfico comienza a ser diferente: ya no se trata solamente de cuántos habitantes tendrá el país, sino de cómo cambiará su composición por edades y cuáles serán las necesidades de una población que tendrá menos niños y más adultos mayores.
La transformación será gradual, pero sus efectos ya comienzan a observarse en las cifras de nacimientos, en la demanda educativa y en la estructura de edades de la población mexicana.