“Está debilitando la economía”: empresarios de EU cuestionan política migratoria de Trump

Industria de EU alerta que las deportaciones y restricciones migratorias de Trump agravan la falta de trabajadores y debilitan la economía.

masclaro.mx
today 11/08/2026

Por Mario Victorino

 

La política migratoria de mano dura impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comienza a generar preocupación entre distintos sectores industriales del país, que advierten que las deportaciones y restricciones contra trabajadores migrantes están agravando la escasez de mano de obra y afectando la actividad económica.

De acuerdo con un reporte de CNN, representantes de industrias como la construcción y la agricultura han expresado inquietud ante las consecuencias de las medidas implementadas por la administración estadunidense.

El problema no es nuevo. La falta de trabajadores ha representado un desafío para diversas actividades económicas durante los últimos años, pero empresarios y organizaciones consideran que la actual ofensiva migratoria podría profundizar todavía más la situación.

 

Empresas enfrentan incertidumbre por permisos migratorios

Uno de los principales focos de preocupación para los empleadores son los trabajadores que cuentan con permisos temporales para permanecer y laborar legalmente en Estados Unidos.

Entre ellos se encuentran personas beneficiarias del Estatus de Protección Temporal (TPS), programa que permite a determinados migrantes permanecer en territorio estadunidense bajo determinadas condiciones.

Las modificaciones impulsadas por el gobierno de Trump han provocado incertidumbre entre empresas que dependen de esta fuerza laboral.

Brian Turmail, vicepresidente de imagen de la Asociación de Contratistas Generales de América, explicó que los empleadores pueden tener una plantilla laboral en regla y, poco después, descubrir que algunos trabajadores han perdido sus permisos debido a decisiones de la administración.

Esta situación representa un problema adicional para compañías que necesitan garantizar una plantilla estable para cumplir con contratos y mantener sus operaciones.

 

Construcción y agricultura, entre los sectores afectados

La preocupación se extiende particularmente a actividades que dependen de grandes cantidades de trabajadores, entre ellas la construcción y la agricultura.

Para las empresas, perder trabajadores de manera repentina no sólo implica dificultades para cubrir vacantes, sino también retrasos, mayores costos de contratación y posibles afectaciones a sus operaciones.

La discusión cobra especial relevancia debido a que Estados Unidos mantiene una demanda elevada de trabajadores en diferentes sectores, mientras las políticas de control migratorio reducen el número de personas disponibles para ocupar determinados puestos.

Jennie Murray, presidenta y directora ejecutiva del Foro Nacional de Inmigración, señaló que la intensa campaña contra el TPS está generando preocupación por sus posibles efectos sobre la economía.

La advertencia de los grupos empresariales pone sobre la mesa una contradicción para la administración Trump: mientras busca reforzar las deportaciones y reducir la inmigración irregular, algunas industrias necesitan de trabajadores migrantes para mantener sus actividades.

 

ICE podría ampliar sus facultades

La ofensiva migratoria también se encuentra relacionada con otros proyectos legislativos que podrían ampliar las facultades del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).

De acuerdo con información de The Intercept, el Congreso estadunidense analiza una propuesta relacionada con el combate al robo de mercancías que podría otorgar nuevas facultades a los agentes migratorios.

La posibilidad ha generado cuestionamientos debido al alcance que podría tener ICE más allá de sus funciones tradicionales de control migratorio.

La expansión de las atribuciones de la agencia ocurre en un momento en el que la administración Trump ha intensificado sus operativos contra migrantes en diferentes puntos de Estados Unidos.

 

Trump, cada vez más frustrado con el manejo del ICE

Mientras sectores empresariales manifiestan preocupación por las consecuencias económicas de la política migratoria, dentro de la propia administración Trump también existen diferencias sobre la estrategia que debe seguirse.

Fuentes de la Casa Blanca citadas en reportes de medios estadunidenses señalaron que el presidente está cada vez más frustrado con su secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, debido a desacuerdos relacionados con la conducción del ICE.

Entre los puntos de tensión se encontrarían comentarios de Mullin sobre el papel de los trabajadores migrantes para cubrir vacantes laborales, así como supuestos intentos por frenar algunos operativos contra migrantes.

La situación evidencia que la política migratoria no sólo enfrenta críticas externas, sino también diferencias dentro del propio gobierno.

 

La falta de trabajadores se convierte en un problema económico

El debate migratorio comienza así a trasladarse directamente al terreno económico.

Para diversos sectores productivos, los trabajadores migrantes representan una parte importante de la fuerza laboral disponible, particularmente en actividades que enfrentan dificultades para encontrar empleados.

Por ello, la eliminación de permisos temporales y el incremento de las deportaciones podrían generar un efecto dominó: menos trabajadores disponibles, mayores costos laborales, retrasos en proyectos y presión sobre los precios.

La industria estadunidense enfrenta así un escenario complejo. Por un lado, el gobierno de Trump busca endurecer el control migratorio; por otro, empresas y organizaciones empresariales advierten que una reducción acelerada de la fuerza laboral podría terminar afectando la capacidad productiva del país.

La discusión sobre inmigración, por tanto, ya no se limita a la seguridad o al control fronterizo. Para numerosos sectores empresariales, también se ha convertido en una cuestión de empleo, producción y crecimiento económico.