Sheinbaum insiste en falta de pruebas contra Rocha

Sheinbaum defendió a Rubén Rocha y acusó injerencia de EE.UU. tras la solicitud de extradición contra funcionarios.

masclaro.mx
today 01/05/2026

Por Mario Victorino

 

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, cerró nuevamente filas con el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, luego de que autoridades de Estados Unidos solicitaran su extradición y la de otros funcionarios sinaloenses por presuntos vínculos con el narcotráfico.

Durante su conferencia matutina por el Día Internacional de los Trabajadores, la mandataria insistió en que no existen pruebas concluyentes contra Rocha Moya y sostuvo que las acciones emprendidas por Washington representan una presión externa que debe enfrentarse con unidad nacional.

“Frente al embate exterior, debe haber unidad nacional”, expresó la presidenta ante líderes sindicales y miembros de su gabinete.

 

La oposición, en el centro de las críticas

Sheinbaum criticó duramente a la oposición mexicana, particularmente al Partido Acción Nacional y al Partido Revolucionario Institucional, por respaldar las acusaciones provenientes de Estados Unidos contra funcionarios de Morena.

“Ya se juzgó a todos, y ni siquiera han sido investigados”, afirmó la mandataria. Además, acusó a sus adversarios políticos de buscar la intervención extranjera en México.

“No se distinguen en absolutamente nada de los conservadores del siglo XIX que fueron a pedir la intervención extranjera en México. Ellos lo que quieren es la intervención porque no tienen proyecto de nación”, lanzó.

 

Estados Unidos eleva la presión sobre Morena

La tensión bilateral aumentó después de que autoridades estadounidenses revelaran investigaciones contra una decena de funcionarios y exfuncionarios mexicanos, entre ellos Rocha Moya, el alcalde de Culiacán y el senador Enrique Inzunza.

Todos enfrentarían señalamientos relacionados con conspiración para introducir drogas a territorio estadounidense, delitos que podrían derivar en penas de hasta cadena perpetua.

Para el oficialismo, la ofensiva judicial de Washington llegó en uno de los momentos más sensibles de la relación bilateral.

 

El caso Chihuahua complica el escenario

La polémica ocurre además tras el escándalo generado por la supuesta colaboración de autoridades de Chihuahua con agentes de la CIA sin autorización del gobierno federal.

La presidenta reiteró que tanto el caso de Sinaloa como el de Chihuahua deberán ser esclarecidos por la Fiscalía General de la República, aunque dejó claro que México no aceptará actos que considere injerencistas.

 

Sindicatos respaldan discurso de soberanía

El acto del Día del Trabajo terminó convirtiéndose en una demostración de apoyo político hacia la presidenta.

El líder de la Confederación de Trabajadores de México, Tereso Medina Ramírez, afirmó que los trabajadores mexicanos respaldan a Sheinbaum y sostuvo que la soberanía nacional “no está en negociación”.

La mandataria insistió en que la relación con Estados Unidos debe mantenerse bajo principios de respeto mutuo, cooperación y no subordinación.

 

Relación con Trump entra en nueva etapa

La presión política también impacta directamente la relación entre Sheinbaum y Donald Trump.

Aunque la presidenta había mantenido hasta ahora una estrategia de cautela diplomática, la solicitud de extradición contra figuras cercanas a Morena provocó un endurecimiento del discurso desde Palacio Nacional.

El conflicto ocurre además en vísperas del arranque político rumbo a las próximas elecciones intermedias en México, donde las acusaciones sobre presuntos vínculos entre políticos y narcotráfico comienzan a ocupar el centro del debate público.

 

“La soberanía no se negocia”

Sheinbaum insistió en que su gobierno defenderá por encima de todo la soberanía nacional y dejó claro que no permitirá presiones externas.

“Es tiempo de la defensa de los principios, y hay un principio que se llama soberanía, y esa no se negocia”, sentenció.