La primera mujer líder anglicana visita al papa León XIV

La arzobispa de Canterbury, Sarah Mullally, se reunirá por primera vez con el papa León XIV este lunes en el Vaticano.

masclaro.mx
today 27/04/2026

Por Mario Victorino

 

La arzobispa de Canterbury y máxima autoridad de la Iglesia anglicana, Sarah Mullally, será recibida este lunes en el Vaticano por el papa Papa León XIV, en lo que será el primer encuentro oficial entre ambos líderes religiosos.

La reunión marcará un momento histórico para las relaciones entre el anglicanismo y el catolicismo, dos de las principales tradiciones cristianas del mundo, y estará enfocada en fortalecer el diálogo ecuménico, además de abordar temas de interés común como migración, inclusión y cooperación pastoral.

La visita de Mullally a Roma tendrá una duración de cuatro días y representa uno de los primeros grandes encuentros internacionales del nuevo pontificado de León XIV.

 

Quién es Sarah Mullally, la primera mujer líder del anglicanismo

Sarah Mullally fue proclamada el pasado 25 de marzo como la nueva arzobispa de Canterbury, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el máximo cargo de la Iglesia anglicana en casi 500 años de historia.

Su nombramiento representa un cambio simbólico y estructural dentro del anglicanismo mundial, una confesión religiosa que agrupa a cerca de 97 millones de fieles en todo el mundo.

Como primada de la Iglesia de Inglaterra, Mullally encabeza la comunión anglicana internacional y se convierte en la principal figura espiritual de esta tradición cristiana.

Su llegada al cargo también reavivó el debate sobre el papel de las mujeres dentro de las grandes instituciones religiosas.

 

Una visita centrada en el diálogo ecuménico

De acuerdo con la Comunión Anglicana, Mullally no solo sostendrá una audiencia privada con el papa, sino que también participará en una oración conjunta con León XIV, un gesto simbólico de gran peso para ambas iglesias.

El encuentro busca reforzar las relaciones ecuménicas entre el anglicanismo y el catolicismo, dos credos que comparten muchas bases doctrinales y litúrgicas, aunque mantienen diferencias históricas sobre la autoridad religiosa.

Mientras en la Iglesia católica la máxima autoridad espiritual es el papa, en el anglicanismo esa figura recae simbólicamente en el monarca británico, actualmente el rey del Reino Unido.

A pesar de que históricamente el catolicismo ha considerado al anglicanismo dentro de los grandes cismas protestantes, muchos anglicanos se consideran parte del mundo católico, diferenciándose principalmente por la ruptura con Roma ocurrida en el siglo XVI bajo el reinado de Enrique VIII.

 

El antecedente histórico de 1966

La reunión entre Mullally y León XIV ocurre exactamente 60 años después de uno de los encuentros más importantes entre ambas iglesias.

En 1966, el entonces arzobispo de Canterbury, Michael Ramsey, fue recibido por el papa Pablo VI, en lo que fue el primer encuentro de ese nivel desde la separación entre la Iglesia de Inglaterra y Roma.

Aquella visita marcó un antes y un después en las relaciones bilaterales y abrió una nueva etapa de acercamiento institucional.

Desde entonces, el diálogo ha continuado avanzando, aunque no sin tensiones.

En 2016, representantes de ambas iglesias reconocieron públicamente que persistían “nuevos desacuerdos”, especialmente en temas relacionados con moral sexual, ordenación femenina y matrimonio.

 

Mujeres, sacerdocio y parejas del mismo sexo: los grandes contrastes

Uno de los principales puntos de diferencia entre ambas confesiones religiosas está en el papel de las mujeres dentro de la estructura eclesiástica.

La Iglesia anglicana aprobó en 1992 la ordenación sacerdotal femenina, posteriormente permitió obispas y arzobispas, y finalmente abrió la puerta a una mujer como máxima autoridad.

La Iglesia católica, en cambio, mantiene el sacerdocio exclusivamente masculino y ha rechazado repetidamente la posibilidad de ordenar mujeres.

También existen diferencias importantes en el debate sobre las parejas homosexuales.

Dentro del anglicanismo existe una discusión abierta sobre la bendición de uniones entre personas del mismo sexo, e incluso algunos sacerdotes ya lo hacen de manera individual.

Este proceso ha provocado divisiones internas, especialmente con obispos africanos que rechazan lo que consideran “derivas doctrinales”.

 

La visita genera expectativa entre grupos feministas católicos

La llegada de Sarah Mullally al Vaticano también ha sido observada con atención por organizaciones feministas dentro de la Iglesia católica.

Diversos colectivos esperaban avances durante el pontificado de Papa Francisco, pero consideran que la llegada de León XIV podría abrir nuevas reflexiones sobre el papel femenino en la vida eclesial.

Sylvaine Landrivon, portavoz de la asociación feminista católica Magdala, celebró públicamente el encuentro.

“Si una arzobispa viene a verle, podría hacer que el papa León XIV reflexione”, señaló.

Para estas agrupaciones, la imagen de una mujer liderando una de las grandes ramas del cristianismo representa un mensaje poderoso dentro del debate global sobre igualdad dentro de las religiones.

 

Migración y refugiados también estarán en la agenda

Además del encuentro con el pontífice, Mullally visitará en Roma el centro de refugiados Joel Nafuma, una señal de la coincidencia de posturas entre Canterbury y el Vaticano en materia migratoria.

El tema de los migrantes ha sido uno de los ejes pastorales tanto del fallecido papa Francisco como del nuevo pontificado de León XIV, y también forma parte importante de la agenda social anglicana.

La reunión de este lunes no solo será un acto diplomático entre iglesias, sino también una señal política y espiritual sobre el rumbo del diálogo cristiano en un mundo marcado por divisiones sociales, migración forzada y debates internos sobre inclusión.

Con esta cita, el papa León XIV enfrenta uno de los primeros grandes gestos ecuménicos de su pontificado, mientras Sarah Mullally consolida su papel como una figura clave del cristianismo global.